Apenas unas horas después de que se produzca una ruptura en el interbloque de Unión por la Patria, la jefa de los senadores de La Libertad Avanza comandó una jugada política que le recorta más el poder al kirchnerismo y, al mismo tiempo, busca consolidar una mayoría de los tercios que le permitiría al Ejecutivo avanzar con definiciones clave como el nombramiento de ministros de la Corte y del Procurador General.
Se trata del nombramiento de la peronista jujeña Carolina Molisés como vicepresidenta de la Cámara, alineada con el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, una de los tres legisladores que ayer rompieron el interbloque de UxP en la cámara Alta -junto con Guillermo Aranda y Sandra Mendoza, alineados con los mandatarios de Catamarca-, en abierta disidencia con la conducción kirchnerista del espacio.
Se trata de una maniobra muy poco frecuente en la Cámara, ya que la vicepresidenta suele preservarse para el principal bloque de la oposición, ya que se trata del tercer lugar de importancia institucional en el cuerpo, detrás de la presidencia que ejerce la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, y de la presidencia provisional, hoy en manos del mileísta Bartolomé Abdala.
El objetivo de Patricia Bullirch
Pero Bullrich logró imponer a Moisés en una votación que ganó por 45 votos a 24 y fue clara respecto de la finalidad de la jugada: “La designación de Moisés fue un ofrecimiento a los gobernadores para consolidar la mayoría de 47 senadores ”. El número expresa la mayoría de dos tercios necesaria para avanzar en movimientos clave que requieren mayorías especiales en el Senado, como los estratégicos nombramientos en la Justicia, sin que el menguado kirchnerismo pueda frenarlos.
La movida también busca exacerbar los tironeos internos en el peronismo kirchnerista, que pierde así un sillón que hasta fin de año pasado, cuando le venció el mandato estaba en manos de la ultra K Silvia Sapag.
Fuente: Agencia DIB