La llegada del verano produce en La Plata un fenómeno recurrente: la ciudad pierde población de manera transitoria. El motivo por el que las calles se ven vacías no sólo es el calor agobiante: es el receso académico y la consecuente partida de una porción de los estudiantes universitarios que residen en la capital bonaerense.
Descenso poblacional: una capital universitaria
Según el censo de 2022, el partido de La Plata cuenta con más de 940 mil habitantes permanentes, pero alberga a más de 120 mil estudiantes de grado de la Universidad Nacional de La Plata, a los que se suman alumnos de otras universidades, institutos terciarios y centros de formación. Una parte considerable de ese universo proviene de otras ciudades y provincias y se instala en La Plata exclusivamente por motivos de estudio.
Con el cierre de cursadas y la disminución de la actividad académica entre diciembre y febrero, muchos de esos estudiantes regresan a sus lugares de origen o reducen su presencia en la ciudad. Aunque no existen cifras oficiales sobre la variación estacional exacta, especialistas y actores locales coinciden en que la población efectiva se reduce en decenas de miles de personas durante el verano.
El impacto se percibe en distintos niveles: menor demanda de alquileres temporarios, caída del consumo en comercios, cambios en la frecuencia del transporte público y una ciudad visiblemente más tranquila. Así, La Plata confirma cada verano su condición de ciudad universitaria: una urbe cuya demografía no es estática, sino que se expande y se contrae al ritmo del calendario académico.