La autopsia practicada al cuerpo de Nicolás Duarte, el joven de 18 años que fue hallado muerto en un arroyo de Ezeiza tras permanecer desaparecido durante casi tres días, determinó que falleció por asfixia por inmersión. Según fuentes policiales, el cuerpo fue encontrado semienterrado en el barro del arroyo Aguirre.
Las primeras hipótesis apuntan a que Duarte habría caído al agua de manera accidental. De acuerdo con los investigadores, el joven estaba bajo los efectos del alcohol y, en medio de la lluvia, pudo haber perdido el equilibrio y caído al arroyo, que en ese momento se encontraba crecido.
El cuerpo fue arrastrado varios metros por la corriente hasta el lugar donde fue hallado el martes. En paralelo, la familia había planteado la posibilidad de que Duarte hubiera sido víctima de un robo o que se hubiera desvanecido en el puente antes de caer al cauce, aunque esas líneas de investigación perdieron fuerza con el resultado de la autopsia.
Muerte en Ezeiza
Tal como informó agencia DIB, el cuerpo fue encontrado por buzos tácticos de la Policía bonaerense en el cauce del arroyo Aguirre, a unos 120 metros del puente donde se presume que cayó. En el operativo participaron también efectivos de Defensa Civil, Bomberos y la SubDDI de Ezeiza.
Durante los días previos, la familia de Nicolás había encabezado marchas y cortes de ruta para exigir su aparición con vida, mientras los rastrillajes se extendían por distintas zonas del municipio. “Queremos que lo busquen con vida, no queremos que esto quede en la nada”, reclamaban los padres, que no se apartaron del lugar ni un minuto. (DIB)