Luego de la denuncia por presuntas torturas y abusos contra mujeres privadas de la libertad en la Unidad N°51 de Magdalena, el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires separó de manera preventiva a diez agentes del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB).
Según la investigación, después de una pelea entre dos internas agentes penitenciarios ingresaron a un pabellón, utilizaron gas pimienta y luego obligaron a varias mujeres a permanecer encerradas en sus celdas. Posteriormente, fueron retiradas por la fuerza y trasladadas a distintos sectores del penal.
De acuerdo con la agencia Andar de la Comisión Provincial por la Memoria (CPM), durante esos procedimientos las mujeres habrían sufrido golpes, amenazas, prácticas de asfixia y otros métodos de castigo mientras permanecían esposadas. También se denunció que dos de ellas fueron abusadas sexualmente. Además, denunciaron que una enfermera no quiso revisarlas y no dejó constancia de lesiones que eran visibles tras los hechos.
La acusación fue presentada por la CPM tras entrevistar a las víctimas en su rol de Mecanismo Local de Prevención de la Tortura.
La sanción alcanzó a autoridades jerárquicas de la cárcel, entre ellas los responsables de las áreas de seguridad, régimen y vigilancia, además de integrantes del Grupo de Intervención ante Emergencias (GIE) que participaron del operativo cuestionado. La misma medida también incluyó a una trabajadora de enfermería mencionada en la investigación.
Fuente: Agencia DIB