Una familia tipo de cuatro integrantes necesitó en abril de 2026 ingresos por $ 1.469.768 para no ser considerada pobre en el Gran Buenos Aires, de acuerdo con la valorización de la Canasta Básica Total (CBT) difundida esta tarde por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). En paralelo, ese mismo hogar requirió $ 665.053 para no caer en la indigencia, según el valor de la Canasta Básica Alimentaria (CBA).
Los datos surgen del informe oficial sobre condiciones de vida, que mide mensualmente el costo de ambas canastas como referencia para establecer las líneas de pobreza e indigencia. En ese marco, la CBT -que incluye bienes y servicios no alimentarios- registró en abril un incremento de 2,5% respecto de marzo, mientras que la CBA aumentó 1,1% en el mismo período.
En términos acumulados, la CBT mostró una suba de 12,3% en el primer cuatrimestre del año, mientras que la CBA avanzó 12,8% en igual lapso. Ambas variaciones reflejan el comportamiento de los precios relevados en el Indice de Precios al Consumidor (IPC) del Gran Buenos Aires.
En la comparación interanual, tanto la CBA como la CBT registraron aumentos de 32,4%, siempre según los datos del Indec. Este incremento se traduce en un encarecimiento de los ingresos necesarios para cubrir las necesidades básicas de los hogares.
El informe también presenta distintos tipos de hogares para ilustrar la evolución de las canastas. En ese sentido, un hogar de tres integrantes necesitó $ 1.170.106 para no ser pobre, mientras que uno de cinco miembros requirió $ 1.545.872 en abril.
La medición se realiza a partir del concepto de “adulto equivalente”, que pondera las necesidades energéticas de cada integrante del hogar según edad y sexo. Para el caso de una familia tipo de cuatro personas, el Indec estima un total de 3,09 unidades consumidoras, que determinan el valor final de las canastas.
De este modo, los valores de la CBA y la CBT constituyen los umbrales de referencia para evaluar la situación social de los hogares: quienes no alcanzan a cubrir la canasta alimentaria quedan por debajo de la línea de indigencia, mientras que aquellos cuyos ingresos no cubren la canasta total son considerados pobres, según la metodología oficial.
Fuente: Agencia DIB