El resultado agónico, ese desahogo que llegó gracias al cabezazo de Cuti Romero que rebotó en Borges y venció al popular Vozinha, interpela a la Selección Argentina. Los propios protagonistas lo tienen claro y lo hicieron apenas terminó el duelo con el sorprendente Cabo Verde. El juego no fluye, solo brilla Lionel Messi y el funcionamiento colectivo, aquel que lo había destacado en Qatar, hoy es una necesidad y urgencia en Estados Unidos. Al menos, si como desean los 47 millones de compatriotas, camino al objetivo de disputar la gran final del 19 de julio en el MetLife Stadium de Nueva Jersey.
Lionel Scaloni fue muy claro en la conferencia de prensa. Justo en su partido número 100 al frente del equipo nacional, reveló que fue “el que más me marcó”. El técnico suele ser medido en los festejos y ya en el primer gol -un extraordinario pase de Lisandro Martínez y un mejor control y definición de Messi-, el santafesino había agitado sus puños en señal de satisfacción. No lo había hecho en ninguno de los tres encuentros de la fase de grupos. ¿Tal vez creía que el adversario africano era más difícil de lo que todos imaginábamos?
Es cierto que Cabo Verde había llegado a esta instancia con tres empates, dos de ellos ante España y Uruguay, campeones del mundo en su época. También, igualó con Arabia Saudita. Estaba claro que iba a dar batalla, pero no se pensaba en un rendimiento tan bajo de Argentina. Es verdad que la Selección remató 22 veces, 10 entre los palos de Vozinha; no obstante, los africanos lo hicieron en 16 ocasiones, con 5 a puerta, 2 de ellos goles. Por la diferencia de cotización de un plantel y otro (800 mil contra 50 mil euros, de acuerdo al sitio Transfermkt), era imposible imaginar tanta paridad.
Scaloni se cruzó con un periodista en la conferencia de prensa. Le preguntó sobre la responsabilidad del candidato. “No, eso no”, contestó. Y aclaró: "Nosotros somos argentinos. ¿Qué significa ser Argentina? Es esto que viste ahora, en lo bueno y lo malo, sufrir, no dar una por perdida...”. El concepto es válido, pero también debatible. Íntimamente, sabe que el equipo no está bien. Que llegó con muchos jugadores lesionados y que hay pocos que muestran una regularidad.
El mejor Messi
Hoy estamos ante la mejor versión de Messi. Se habrán visto mil y una imágenes del astro rosarino a lo largo de estas dos décadas en los Mundiales, desde aquel 2006 con pelo largo y una camiseta que parecía oversize. Ninguna como la actual. Determinante, máximo goleador en la historia de la Copa del Mundo, marcó 7 de los 11 goles de la Selección. ¿Y el resto? Cuti Romero y Lisandro Martínez mostraron jerarquía. 'Dibu' Martínez apareció en dos momentos clave, en ese infartante epílogo del tiempo suplementario. Hubo un buen ingreso de Leandro Paredes con más tetosterona que juego, pero eso era lo que se necesitaba en el medio de la intensidad que proponía Cabo Verde.
Hoy, la palmada del campeón no ayuda. Decir que Argentina jugó bien es subestimar el análisis del juego. Hay problemas en los laterales. Ni Nahuel Molina ni Gonzalo Montiel son garantía por la derecha. Facundo Medina no juega en su puesto natural, no desentonó en los primeros tres partidos, pero el viernes dio ventajas, fue responsable del primer empate de Cabo Verde y terminó lesionado. Lo reemplazó Nicolás Tagliafico, que será titular ante Egipto.
Fallas en la mitad de la cancha
El mediocampo tampoco funciona. Alexis Mac Allister está incómodo en la posición de volante central. Rodrigo De Paul y Enzo Fernández no se destacan. Y el 70% de los pases que se hacen son en campo propio para volver a comenzar la jugada contra rivales que cierran espacios.
Los “9” están lejos de su mejor versión. Lautaro Martínez se ganó la titularidad porque Julián Álvarez llegaba con problemas en el tobillo derecho. Hace un trabajo exigente, “sucio” como se suele decir en el fútbol, libera de presiones a Messi, nada menos. Sin embargo, el “Toro” tiene pocas situaciones de gol. Hizo el propio de penal ante Jordania -porque “Leo” estaba en el banco- y se sacó la espina de Qatar 2022, cuando arrancó ante Arabia Saudita y perdió el puesto con el cordobés. Sin embargo, en esta competencia no aparece el atacante del Atlético de Madrid. ¿Será una cuestión emocional o estrictamente futbolística? El pase al Barcelona, todo lo que se dijo en las redes sociales y a través del club colchonero, con críticas por haber dicho que quería irse.
Lo positivo, que no es poco, fue que supo mostrar personalidad para sobreponerse a una situación estresante, un partido que se resolvió con la pelota parada. También, que Scaloni y sus futbolistas saben que no se puede jugar peor. Al menos, si la aspiración es conservar la corona que supo conquistar el 18 de diciembre de 2018.
FUENTE: nota.texto7