La prueba del vinagre: este es el
método que están implementando militares estadounidenses en Corea del Sur que
ayuda a detectar posibles casos de coronavirus en personas que no tienen los
síntomas más evidentes, como fiebre, dolor de
garganta, tos y congestión nasal.
¿Pero qué tiene que ver el vinagre?
Mucho. Es que uno de los nuevos síntomas que se han detectado en gran cantidad
de infectados de COVID-19 es la anosmia, es decir la falta de olfato. Por lo
tanto, si a una persona se le acerca un vaso con vinagre y declara que no
siente el olor, es una alarma para aislarla y realizarle un test rápido al
menos, para detectar anticuerpos del virus en sangre.
Por su parte, y en la misma línea
que los militares en Corea, el otorrinolaringólogo Alain Corré, del Hospital
Rothschild de París, expresó a medios franceses que junto a su colega Dominique
Salmon del hospital Hôtel Dieu, le hicieron esta prueba olfativa a unos 60
pacientes y “el 90% eran positivos de coronavirus”.
En tanto, de acuerdo a las últimas
investigaciones sobre COVID-19 replicadas por prestigiosos infectólogos del
mundo, así como produce anosmia y también reducción en el sentido del gusto, en
muchos casos, la mayoría registrados en Seattle, el coronavirus se ha
manifestado por una especie de velo rojizo en los ojos, que provoca una
aparente conjuntivitis. Al consultar con oftalmólogos por esos cuadros, se
produjeron muchos contagios y lamentablemente, algunos decesos entre los
profesionales de la salud.
Lo que queda claro es que a tres
meses de su emergencia, el virus sigue sorprendiendo al mundo y dando cátedra
sobre sus cambios. Los síntomas frecuentes son fiebre alta, tos, dolor de
garganta, dificultad respiratoria y decaimiento, pero queda claro que no hay que
desmerecer la anosmia, la pérdida del gusto y la aparición de alguna molestia
en los ojos. (DIB) AR