La Plata, ago 4 (Por Andrés Lavaselli, de la redacción de
DIB).- Aunque su evolución todavía es impredecible, el escándalo de las
presuntas coimas en la obra pública ya tuvo un primer efecto político, muy
concreto, en el escenario bonaerense: terminó de desplazar del centro de la
agenda la cuestión de los aportantes “truchos”, la que menos le convenía
discutir a María Eugenia Vidal. Sin embargo, esa providencial irrupción no consiguió
librar a la gobernadora de un dolor de cabeza mayúsculo, la tragedia en la
escuela de Moreno, que inevitablemente
será eje de un debate incómodo en los próximos días.
De hecho, la mutación en la conversación pública como
primera derivación del caso de los así llamados “cuadernos de la corrupción” es
una certidumbre que el núcleo más íntimo de Vidal comparte con algunos de los
dirigentes más encumbrados del peronismo provincial, incluido el kirchnerismo.
Claro que ahí terminan las coincidencias: para el oficialismo se trata de una
verdad conocida pero largamente silenciada; para la oposición, una compleja operación destinada a rescatar a
Cambiemos en su hora más difícil.
Como fuere, lo cierto es que la cuestión de los aportantes
quedó por ahora soslayada. Relegada a un, para Vidal, cómodo tercer plano. El
desplazamiento del fiscal subrogante Hernán Shapiro del Juzgado Federal N°
1 de La Plata y su reemplazo provisorio
por el titular del Juzgado 2, Guillermo Ferrara, dispuesto por el procurador
interino Eduardo Casal, es un ejemplo de eso. Shapiro tenía en sus manos nada
menos que el análisis de la información sobre el caso que había remitido el
fiscal electoral Jorge Di Lello pero su salida pasó desapercibida.
Un segundo efecto posible que analizan cerca de la
gobernadora es que el escándalo ponga un foco sobre la expresidenta Cristina
Fernández de Kirchner que termine por estorbar su armado político. Eso, en un
sentido muy preciso: creen que podría desalentar algunas fotos de unidad con
intendentes peronistas del Conurbano. En La Plata suponen ???tal vez solo desean-
que si la cuestión de las coimas se prolonga, CFK se verá temporalmente
restringidas encuentros como el del viernes con Hugo Moyano, a los que computan
como favorables para el oficialismo.
Al mismo tiempo, el impacto electoral de la novedad aparece
en esos mismos análisis mucho más difuso. “El núcleo duro de Cristina no va a
cambiar su voto por esto, como el nuestro no lo va a hacer por la cuestión de
los aportantes”, razonan en un despacho muy cercano al de la gobernadora. La
reacción del electorado “del centro”, cuya inclinación termina por definir en
las urnas, todavía no se conoce. Y aunque habrá que aguardar a ver cómo
evoluciona, en La Plata creen que la clave allí será la situación económica. Lo
cual preocupa a Vidal.
Sin embargo, la señal proveniente del peronismo que en la
semana más ocupó al entorno de la gobernadora no la emitió el kirchnerismo,
sino Sergio Massa. En persona, pero silenciosamente, el jefe renovador hizo
saber que está dispuesto a votar el endeudamiento del presupuesto provincial
2019 con una sola condición. Quiere, a cambio, la ley para despegar la elección
de los intendentes de la de los cargos nacionales. Ya lo había deslizado pero
ahora retomó con fuerza la exigencia.
Massa cree que ese movimiento aseguraría su retaguardia
tigrense y, al mismo tiempo, quitaría a CFK un elemento de presión sobre
intendentes peronistas que podrían ser sus aliados. Por eso, supone que ellos,
aunque no votarán el proyecto, podrían no hacer demasiado para bloquearlo. Hay
otra novedad en este caso: el Gobierno provincial, que se oponía de plano,
ahora al menos tuvo un contacto reservado con el camarista electoral Santiago
Corcuera para conocer su opinión sobre la factibilidad técnica de la idea.
Tragedia y contexto
Mientras, las responsabilidades por el estallido que terminó
con la vida de Susana Calamano y Rubén Rodríguez, vicedirectora y auxiliar de
una escuela de Moreno, en el confín más pobre del oeste del Conurbano, definirá
el otro eje de debate político inminente en provincia. El caso no puede ser más
grave, no solo porque dos trabajadores pagaron con su vida el empeño por educar
en condiciones que distan mucho de las mínimas exigibles, sino porque se estuvo
al borde de un espanto aún mayor, si la detonación se producía con los chicos
en las aulas.
El gobierno tiene indicios judiciales que lo hacen suponer
que podrá sortear las responsabilidades penales. Vidal hablará del tema en la
semana, cuando la investigación haya transformado algunos de esos indicios en certeza
acerca de lo que pasó. Mientras, la mirada interna se posó sobre la actuación
del ministro de Educación, Gabriel Sánchez Zinny y sobre el interventor del
Consejo Escolar, Sebastián Nasif, el responsable directo del mantenimiento de
la instalación del gas.
Pero sin importar lo que determinen los peritos y la justicia, lo que el gobierno no podrá evitar es un debate sobre el estado
de las escuelas de la provincia. Sobre cómo las recibió y sobre qué hizo con
ellas en estos dos años y medio Y sobre cuánto tienen que poner de sí los
docentes, sin ser retribuidos por ello, para que el sistema funcione. La cámara
de Diputados es en principio el escenario institucional en el que ocurrirá. La
proliferación de negativas a dar clases hasta que se certifique la seguridad de
todos los establecimientos podría complicarlo. (DIB)