La Plata, jul 30 (DIB).- Tras más de siete meses, Cristina
Kirchner romperá su “silencio táctico” y dará, por primera vez en el año, un
discurso político ante unos 500 dirigentes sindicales del Smata, el gremio de
mecánicos que conduce Ricardo Pignanelli, hasta ayer aliado indiscutible del
Gobierno.
La aparición de CFK en un acto de estas características, la
primera desde diciembre pasado, será el corolario de una serie de movimientos
que Unidad Ciudadana, la fuerza que conduce, viene realizando en los últimos
meses sobre todo en el interior del país, donde en las elecciones legislativas
del año pasado tuvo escasa o nula presencia.
No obstante, el escenario elegido para la vuelta al discurso
público será bonaerense: el Smata organiza en Cañuelas un plenario de delegados
de la provincia entre el viernes y el sábado. Fuentes del entorno de CFK
confirmaron a DIB que la expresidenta participará de una “jornada de formación
política” ante unas 500 personas.
Allí se espera que la senadora nacional brinde sus primeras
definiciones políticas respecto de la crisis generada por la corrida cambiaria
de mayo, en un escenario sensible, ya que la actividad de la que depende el
gremio de Pignanelli se encuentra en franco retroceso.
El último registro de una aparición pública de CFK en un
acto fue el 28 de diciembre pasado, en Avellaneda. Luego limitó sus apariciones
y pronunciamientos públicos a las redes sociales, a excepción de su
intervención durante la sesión en la que se votó el proyecto opositor de rebaja
a las tarifas, donde sí trazó un duro diagnóstico sobre la marcha del gobierno
de Mauricio Macri.
Las especulaciones en torno al silencio de la exmandataria
coinciden en subrayar una jugada preparada: evitar quedar en el centro de la
escena para que el Gobierno la utilice como una suerte de “sparring” o rival a
quien trasladar responsabilidades de la crisis, una estrategia que Cambiemos
utilizó muy bien en las últimas elecciones.
UC se activa
A la espera del retorno de Cristina a los escenarios, Unidad
Ciudadana continúa desarrollando una intensa actividad en diferentes provincias
del interior, con el objetivo de instalarse definitivamente en territorios
hasta ahora hostiles.
La cita central tendrá lugar el sábado en Córdoba, donde la
fuerza será lanzada oficialmente en la provincia que gobierna Juan Schiaretti.
Allí estarán los referentes de las principales agrupaciones K de la provincia y
los jefes territoriales de La Cámpora. Cerrará el excandidato a vicepresidente,
Carlos “Chino” Zannini.
El desembarco K en Córdoba coincidió con la difusión de un
encuentro entre el diputado Máximo Kirchner, líder de La Cámpora, y el
exgobernador mediterráneo, José Manuel de la Sota. La charla ocurrió en un
departamento porteño, en mayo, pero trascendió en las últimas horas. En el
campamento kirchnerista lo reconocen, pero piden tomarlo como “una charla
política entre las muchas que ocurren todo el tiempo”. Y la despegan
completamente del acto del sábado.
Finalmente, la aparición progresiva de Unidad Ciudadana
tendrá su clímax el 11 de agosto, en Ensenada. Allí, uno de los intendentes más
“K” del peronismo bonaerense y posible postulante a gobernador, Mario Secco,
será el anfitrión de un plenario de la militancia que se desarrollará durante
todo el día, distribuido en 10 comisiones de trabajo que funcionarán en
diferentes puntos de la ciudad. El cierre, previsto para las 19, estará a cargo
de Máximo Kirchner. Por ahora se cree que CFK no será de la partida. (DIB) JG