El crimen del joven docente y trabajador de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), Pedro Pablo Mieres, plantea varias hipótesis de investigación, y no se descarta que conociera al homicida. Aún no hay detenidos y se avanza en la recolección de pruebas.
Mieres, quien de acuerdo a la autopsia murió de asfixia mecánica por estrangulamiento, habría sido ahorcado con una remera en su propia casa. El dato que llamó la atención de los pesquisas es que la puerta no estaba forzada. En esa línea, si bien faltaron algunas pertenencias de valor del muchacho, los investigadores creen que podría haber existido algún tipo de cita pautada de antemano con el asesino, ya que no había señales de ingreso forzado, lo que sugiere que la víctima no se sintió amenazada al momento de abrir la puerta.
En tanto, algunos vecinos dijeron haber escuchado gritos, pero interpretaron que se trataba de un programa de televisión, por lo que nadie llamó al 911.
El cuerpo de Mieres fue hallado el martes pasado por un amigo que estaba preocupado porque no contestada llamados ni mensajes. El cadáver estaba maniatado y amordazado, con signos de violencia en el cuerpo. De 43 años, oriundo de Neuquén, era Biólogo Molecular y estaba radicado en La Plata. Era Secretario de Asuntos Estratégicos de la Facultad de Ciencias Exactas de la UNLP y se desempeñaba como docente de química en una escuela secundaria.
Recolección de prueba
El novio de la víctima, un ciudadano colombiano, ya declaró en la causa y dijo que durante el fin de semana había estado de viaje. La fiscalía revisa su coartada, pero por el momento no hay sospechas concretas en su contra ni indicios que lo vinculen al hecho.
En tanto, el fiscal Gonzalo Petit Bosnic ordenó convocar a declarar a personas del entorno más cercano de Mieres que puedan aportar datos sobre sus relaciones recientes, su rutina y los días previos al crimen.
También se pidió el análisis de la computadora del docente y el teléfono celular, que podría ser clave si se trató de un encuentro pactado. Además, ordenó que se revisen todas las cámaras de seguridad de la cuadra.
La causa está caratulada como homicidio, pero aún no hay detenidos. Los peritos trabajan en cotejar una huella dactilar hallada en la escena, mientras se espera también el resultado del análisis sobre la remera que podría haber sido utilizada para asfixiar al muchacho y cualquier pista que pueda convertirse en prueba. (DIB) ACR