A 42 días de haber obtenido el alta
médico y tras haberse recuperado de la caída que padeció durante un recital
junto a Joan Manuel Serrat, el trovador Joaquín Sabina reapareció ayer en
público en Madrid para aplaudir al personal de la salud.
El músico, compositor y cantante
salió al balcón de su departamento junto a su pareja, Jimena Coronado, y se
sumó al ritual de los aplausos de gratitud para el staff médico y sanitario que
combate la pandemia de coronavirus en España.
El autor de clásicos de la canción
iberoamericana como “Esta boca es mía”, “Princesa” y “Con la frente marchita”,
por citar apenas algunos, apareció con un brazo en cabestrillo.
Sabina se cayó del escenario, desde
unos dos metros de altura, el pasado 13 de febrero, durante un concierto en el
WiZink Center junto a Serrat, y estuvo internado alrededor de 10 días por un
hematoma intracraneal. (DIB) AR