El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) presentó un curioso informe en el marco de la conmemoración de los 216 años del 25 de Mayo. Para celebrar el aniversario de la constitución del primer Gobierno revolucionario contra los mandatos de la corona española, los meteorólogos del Observatorio Central de Buenos Aires repasaron las características climáticas de Buenos Aires a lo largo del tiempo y determinaron cuál fue el 25 de Mayo más frío, el más cálido y también el más lluvioso.
Más allá del típico dibujo de la efeméride escolar en el que caballeros y damas aparecen apostados frente al Cabildo con paraguas, lo cierto es que en 120 años - desde el momento en el que el SMN comenzó a realizar registros - llovió en esta fecha solo en 29 oportunidades. Y el día de lluvias más copiosas no queda tan lejos en el tiempo, ya que en 2023 cayeron 64 milímetros.
La marca récord de frío ocurrió en 1932: ese día el mercurio del termómetro bajó a - 0,5 grados centígrados. En tanto, el 25 de Mayo más cálido ocurrió unos años después: en el año 1949 la fecha patria alcanzó los 25, 4 grados.
La importancia de los datos
El 4 de octubre de 1872 el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) – por entonces denominada Oficina Meteorológica Argentina - se creó por medio de la Ley N° 559 durante la presidencia de Domingo F. Sarmiento, convirtiéndose en el primero de Sudamérica y tercero del mundo, junto a Hungría y Estados Unidos.
A partir de su fundación, este organismo – cuyo nombre actual rige desde 1945 - trabaja con denodada entrega a lo largo de todo el territorio nacional a través de una Red de Estaciones de Observación sinópticas de superficie y de observación en altitud, que miden y transmiten datos meteorológicos, de acuerdo a las normas establecidas por la Organización Meteorológica Mundial.
El SMN es la institución cabecera de la Argentina en la provisión de servicios meteorológicos y medioambientales efectivos. Este servicio requiere de un monitoreo continuo de la atmósfera y de conocimientos científicos específicos con el objetivo de proteger a la población, contribuir a la defensa nacional, favorecer el desarrollo sustentable y dar cumplimiento a los compromisos internacionales en la materia.
En la Antártida Argentina también fue pionera al establecer en el año 1904 el primer Observatorio Meteorológico y Geomagnético Orcadas del Sur, que desde entonces realiza de manera ininterrumpida investigaciones sobre glaciología continental y marina, sismología y observaciones meteorológicas, contribuyendo con importantes aportes a la actividad científica internacional.
La seguridad aeronáutica también cuenta con los aportes de este centenario organismo que elabora y difunde pronósticos y alertas especiales para la aviación.
Por otro lado, la denominada Red de Observatorios mide parámetros meteorológicos y atmosféricos particulares, como radiación, ozono y otros gases, que aportan información valiosa para los análisis globales. Entre ellas se destaca la Estación de Vigilancia Atmosférica y Geofísica (VAG), ubicada en Ushuaia y es la más austral del mundo, fundamental en el estudio del agujero de la capa de ozono.
Fuente: Agencia DIB