El financista Daniel Viglione (62), conocido como el “Madoff
argentino” y quien se hallaba detenido en el penal de Batán condenado por haber
estafado a 74 personas por unos 4 millones de dólares en la ciudad de Mar del
Plata, fue beneficiado con la prisión domiciliaria ya que forma parte de los
grupos de riesgo ante la pandemia de coronavirus.
Fuentes judiciales aseguraron que la decisión fue adoptada
por la jueza Correccional 2 de Mar del Plata, Ana Fernández, quien le otorgó el
arresto domiciliario a Viglione con un monitoreo electrónico.
El financista había sido condenado tras un juicio oral a la
pena de 9 años y 4 meses de prisión por haber estafado a 74 personas por unos 4
millones de dólares mediante “un esquema piramidal” similar al
utilizado por el gestor estadounidense Bernard Madoff, condenado en su país a
150 años de prisión por fraude.
El abogado Julio Razona, quien representó durante el proceso
judicial a 68 de las víctimas de estafas, confirmó la decisión de la Justicia,
aunque aclaró que el particular damnificado no tiene posibilidad de apelar esta
decisión. “Ya fuimos notificados de la resolución y ahora seguirá detenido
en su domicilio de la ciudad de Mar del Plata con pulsera electrónica”,
dijo el letrado.
Fuentes judiciales informaron que la prisión domiciliaria se
le concedió ya que la salud de Viglione “es delicada” y que es un
preso que “no representa peligrosidad para terceros”.
Viglione se encontraba detenido desde el sábado 5 de
noviembre de 2016, cuando fue hallado en un hotel de Mendoza en el que estaba
registrado como huésped con su propio nombre, luego de escaparse de Mar del
Plata tras una “ola” de denuncias por estafa en su contra.
Durante casi tres años permaneció alojado en el pabellón
donde se encuentran los evangelistas en la Alcaidía Penitenciaria N° 44 de
Batán.
En el proceso judicial quedó demostrado que Viglione les
pedía a las víctimas un mínimo de 10.000 dólares para operar en el mercado
internacional para la compra de moneda extranjera (Forex).
Para esto, el analista les explicaba que abriría cuentas en
el Banks of Americans de Estados Unidos y que la ganancia rondaría cerca del 40
por ciento.
El dinero que las víctimas le entregaron a Viglione nunca
apareció y se estima que rondaría los 4.000.000 dólares. (DIB)