La Plata, ago 11 (DIB).- El tramo final de la campaña por
las Primarias se vio teñido por la polémica por las condiciones del escrutinio
provisorio, que cambiará de sistema por primera vez en muchos años, en medio de
críticas y suspicacias de la oposición.
El eje del conflicto gira en torno a Smartmatic, una empresa
venezolana que ganó la licitación para hacerse cargo del escrutinio provisorio
luego de varios años de dominio de Indra, la española que fue cuestionada por
las demoras en la entrega de los resultados de 2015 y 2017.
Este cambio de firma también trajo consigo una modificación
muy importante en la modalidad del escrutinio provisorio: esta vez el 70% de
las actas se transmitirán de forma online, mientras que el resto se harán del
modo tradicional, transportadas por personal del correo a los centros de
cómputo.
¿Cuál es la raíz del conflicto? Todas las fuerzas de la
oposición cuestionaron a la empresa por no entregar el código fuente del
software que se utilizará para transmitir las actas de forma online. Es que los
apoderados de los partidos querían auditar su correcto funcionamiento y testear
que no existan errores o incompatibilidades entre los resultados informados la
noche de las elecciones y los que finalmente sean ratificados por la Justicia.
El martes pasado la Cámara Nacional Electoral intimó a la
empresa a que entregue la información solicitada, pero desde la oposición
advirtieron que para entonces no quedaba tiempo para auditar correctamente el
funcionamiento. En ese marco, el Frente de Todos realizó una presentación
judicial en el que pidió apartar a Smartmatic del escrutinio provisorio y que
se utilice el viejo sistema.
Sin embargo, el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, rechazó
los cuestionamientos y expresó que confía “plenamente en que esto no
genera ningún hecho de falta de transparencia”.
El funcionario defendió la incorporación de Smartmatic al
proceso, al señalar que “por primera vez, en un cuarto de siglo tuvimos una
competencia” para ver quien se adjudicaba la operatoria del “escrutinio
provisorio de las elecciones PASO”.
Cómo es el escrutinio
Una vez finalizada la elección, el presidente de mesa abre
la urna, saca los sobres y verifica su contenido, controlando que no existan
irregularidades. Una vez hecho esto, se procede al conteo y se vuelcan los
resultados en el acta de escrutinio, que debe ser avalada por los fiscales de
cada fuerza, quienes a su vez se llevarán un certificado de escrutinio firmado
por las autoridades de mesa, para luego contrastar.
A partir de allí se generan dos documentos: el telegrama y
el certificado de escrutinio. El telegrama sirve para hacer el escrutinio
provisorio, mientras que el acta se remite a la Justicia, que hará el
escrutinio definitivo. Una vez terminada la tarea, el presidente de mesa le
entrega la urna, el sobre de actas y el telegrama a un empleado del Correo
Argentino.
Con los telegramas se realizará el escrutinio provisorio,
cuyo único objetivo es el de informar las tendencias de la elección, pero no
tiene validez legal. Este resultado puede cambiar durante el escrutinio
definitivo que incorpora todas las mesas y las resoluciones sobre votos
observados y electores impugnados. El procedimiento está a cargo de la Dirección
Nacional Electoral dependiente del Ministerio del Interior, y se hace
centralizadamente.
En el escrutinio provisorio participan el Correo Argentino
(que recolecta y transmite los telegramas desde el centro de votación o los
transporta, digitaliza y transmite) y una empresa privada (Smartmatic) que
carga, totaliza y difunde los datos de cada uno de los telegramas hasta recibir
la totalidad de estos.
Este año, el nuevo sistema de transmisión de los telegramas
contempla que el 70% sea realizado de forma online, en los centros de votación
que tengan cobertura. ??stos tendrán un kit de transmisión y un operador
designado por el Correo, que transmitirá los telegramas desde un scanner por la
red celular. Un fiscal de cada partido podrá presenciar ese procedimiento,
según determinó esta semana la Justicia. Las imágenes de los telegramas serán
encriptadas y su origen y destino será trazable.
En el resto de los establecimientos que no cuentan con
conectividad, el procedimiento permanecerá igual al que se había utilizado
hasta ahora para el 100% de las mesas. Los telegramas serán transportados por
el Correo Argentino a las Sucursales Electorales Digitalizadas (SED), antes
denominados Centros de Transferencia de Datos.
Como ocurre desde 2013, allí cada telegrama se controla, se
digitaliza (se convierte en imagen) y se transmite a un servidor del Correo.
Este mismo procedimiento se utilizará a modo de contingencia si en alguna de
las escuelas desde las que se prevé transmitir con el scanner no logra hacerlo
por ese medio.
Los controles
Las imágenes terminan en dos centros de gestión de datos
ubicados en Barracas y Monte Grande. El proceso de carga es doble: dos equipos
distintos sin comunicarse entre sí “tipean” los datos de cada telegrama. Si las
dos cargas coinciden totalmente, ese telegrama ingresa automáticamente en la
base de datos que procesa, totaliza y alimenta el sitio oficial donde se
publican los resultados provisorios.
Si hay diferencias, ese telegrama pasa a una mesa de
incidencias que las analiza (por ejemplo, a veces un equipo de carga leyó un 6
y otro un 8). Si las diferencias son insalvables, los datos de ese telegrama no
se ingresan en la base de datos. (DIB) JG