La Plata, feb 19 (DIB).- El empresario y gremialista Marcelo
Balcedo, detenido en Uruguay desde enero de 2018, aseguró hoy que la causa en
su contra está construida sobre “una serie de mentiras”, y acusó a los fiscales
que lo acusa de “malintencionados y burros”.
En declaraciones a un medio uruguayo desde la casa en la que
cumple la prisión domiciliaria concedida este año, Balcedo se describió como un
“ingeniero empresario y devenido en sindicalista”, y aseguró que su patrimonio
lo hizo antes de asumir al frente de Soeme, el gremio que fundó y condujo su
padre.
En ese marco, dijo que con 32 años su patrimonio ya ascendía
a 15 millones de dólares. Y para defenderse acerca de su fortuna en Uruguay,
sostuvo que “mucha era plata negra, plata que no pagó impuestos” dijo Balcedo.
Y agregó “Uruguay con esto estaba de acuerdo”.
“En Argentina declaré lo que tuve que declarar, en su
momento, parte de las cosas. Cuando en Argentina no se me exigía declarar, no
lo declaré”, señaló el gremialista detenido.
En relación al dinero que se le secuestró durante su
detención, que se encontraba en tres cajas de seguridad en su casa, indicó que “mucha
de la plata incautada son fajos del Banco República (banco estatal de Uruguay).
Cómo voy a tomar plata ilegal se viene de los bancos de acá o del Banco de la
Nación de Argentina. Yo decidí guardarla en un cofre fort porque no tenía
ninguna confianza en los bancos después de lo que pasó en mi país”.
Sobre su situación procesal, Balcedo aseguró que “se va a
caer la causa, la van a decretar nula y el juez Kreplak va a terminar preso,
como otros tantos jueces federales. Esto ya pasó con Oyarbide”.
Y respecto del juicio que afronta en Uruguay, dijo que no
conoce al fiscal que tramita actualmente la causa, pero calificó que los
anteriores “eran una mezcla de malintencionados y burros”. Y agregó
que los fiscales que manejaron el caso tenían una gran capacidad para adjetivar:
“En lugar de fundamentar los hechos, te tratan de delincuente, de
sindicalista vip, de asesino. Nunca me habían tratado de asesino. El fiscal
hizo una extrapolación por la cual mi mujer y yo éramos asesinos”. (DIB)