La Plata, oct 23 (DIB).- El fiscal de Lomas de Zamora
Sebastián Scalera apeló hoy la resolución por la que el juez de Garantías de
Avellaneda Luis Carzoglio rechazó detener, la semana pasada, al secretario
adjunto del Sindicato de Camioneros, Pablo Moyano, en la causa por la que se lo
investiga por una presunta asociación ilícita en perjuicio del club
Independiente. En simultáneo, presentó la recusación del magistrado, al sostener
que hay riesgo de parcialidad en su proceder.
La Fiscalía sostiene que existió una asociación ilícita de
la cual el jefe sería Pablo Moyano, que se dedicó a “defraudar al club
Independiente mediante la gestión, obtención, impresión oculta y reventa
de entradas y protocolos de acceso a los espectáculos deportivos”, todo
esto, sin ingresar al patrimonio de la institución los ingresos
correspondientes a esas entradas.
El funcionamiento de esta estructura, según la
investigación, no podía escapar de la responsabilidad y conocimiento como
principal autoridad de la institución deportiva de Hugo Moyano y
del jefe de la organización, su hijo Pablo. En el dictamen donde solicitó
la detención del hijo del líder de Camioneros, el fiscal indicó que no se puede
concebir la idea de que los barrabravas podían actuar aisladamente convirtiendo
a la dirigencia deportiva en “simples extorsionados”.
En el escrito se detalló: “Ese grupo de sujetos violentos
obtiene determinados beneficios del club Independiente (entradas, protocolos,
cuotas sociales, ingreso a estadio, viajes, etc) que permiten la conservación
de la estructura ilícita y su constante actividad al margen de la ley”.
El representante del Ministerio Público Fiscal fue más
allá y concluyó que la obtención de dichos beneficios “jamás podrían
desarrollarse sin la connivencia, autorización o beneplácito de las autoridades
dirigenciales superiores del club”. Así, entendió que no puede soslayarse la
“responsabilidad, rol e intervención” en la toma de decisiones de Pablo Moyano.
El reiterado pedido de detención del fiscal se basa en
pruebas ya citadas que incluyen su supuesta vinculación con una cuenta que
el club tiene en Liechtenstein, por la que pasaron US$ 30 millones.
En tanto, Scalera recusó a Carzoglio. A partir de la
conferencia de prensa que dio el magistrado la semana pasada, cuando dio a
conocer su decisión de no detener a Pablo Moyano junto a otras
circunstancias, “se entiende que surgen motivos para su recusación”, ya
que Carzoglio “hizo públicos datos sensibles de la causa”. Se trata de un
listado de 12 domicilios que el Fiscal había solicitado que sean allanados.
Entre otros aspectos, Scalera señaló que el juez “manifestó
(a la prensa) que los fundamentos de su decisión estaban en la resolución que
iba a distribuir en ese momento, circunstancia que se concretó. Entendemos que
es grave en cuanto a la afectación de la imparcialidad. En la resolución de él
como en el pedido nuestro había datos sensibles en cuanto a medidas de
prueba”. (DIB) FD