Con 58 contagios y 12 muertes en los últimos meses, el virus vuelve a encender alertas sanitarias. No tiene cura ni vacuna: todo depende de su prevención.
Marcelo Pecoraro, decano de la Facultad de Veterinaria de la UNLP, comentó ante DIB qué es el hantavirus y como prevenirlo.
Casos confirmados en los últimos 8 años. Desde el brote en Epuyén a fines de 2018, el actual es el brote con mayor número de contagiados.
Casos acumulados por mes y región
El río Hantan queda en la península de Corea, en el otro extremo del mundo. A finales de los años setenta, el investigador norcoreano Lee Hon-Wang logró aislar en esa ubicación al virus que ya llevaba décadas causando muertes que por entonces, se desconocía su causa. Lo llamó, en homenaje a aquel sitio, virus Hanta.
En aquellas latitudes, la enfermedad que se desataba entre los contagiados no era la misma que se conoce en este lado del mundo. Mientras que en los países asiáticos y europeos el virus causa enfermedades renales, en América los infectados desarrollan el Síndrome Cardiopulmonar. Lo que tienen en común en ambos hemisferios es su vector de contagio, el ratón colilargo, y su altísima letalidad.
"No hay una cura ni hay un tratamiento específico para esto", asegura Marcelo Pecoraro, especialista en zoonosis y decano de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UNLP y agrega que "tampoco hay vacunas y la enfermedad, en la mayoría de los casos, es grave. Si hablamos del síndrome cardiopulmonar, de dos personas una puede fallecer, o sea tiene más de un 50% de tasa de letalidad y en caso de sobrevivir, puede dejar secuelas pulmonares y en otros órganos."
WhatsApp Image 2026-01-26 at 15.33.08
La situación epidemiológica
Según un informe elaborado en 2012 por la Dirección de Epidemiología del Ministerio de Salud de la Nación, los primeros registros de hantavirus en Argentina se obtuvieron en la década de los '80. A fines de 2018, un brote en Epuyén, Chubut (la localidad hoy incendiada), hizo que los casos aumentaran exponencialmente respecto a los registros históricos, con cinco fallecimientos y más de cuarenta contagios confirmados.
image
La última entrega del Boletín Epidemiológico Nacional (BEN) actualizó la cifra de infectados de hantavirus, que se elevó a 58 casos en los últimos cuatro meses y 12 decesos desde el comienzo de la primavera. Es decir: supera en magnitud a aquel brote que ocurrió ocho años atrás y que puso a la enfermedad en el radar para la mayoría de los ciudadanos. La región centro, que contempla a la provincia de Buenos Aires, es la más afectada ya que acumula el 57% de los registros.
image
El parte bonaerense, por otro lado, llegó a notificar 35 casos posibles de hantavirus, "de los cuales 3 son confirmados, 12 continúan como sospechosos y el resto fue descartado." Sin embargo, en los últimos días el número de muertes en la provincia de Buenos Aires aumentó a cinco, siendo la más reciente en Arrecifes. Se registraron contagios también en Baradero, Berazategui, Berisso, Castelli, Chacabuco, Chascomús, Daireaux, Florencio Varela, General Alvear, General Pueyrredón, La Plata, Lomas de Zamora, Maipú, Olavarría, Pinamar, Saladillo, San Andrés de Giles, San Nicolás, San Pedro, Tandil y Zárate.
Pensar una jugada antes: la culpa no es de los ratones
"La forma más común de contraerla es inhalando materia fecal que haya en el polvo de alguna habitación, u orina o secreciones, y el ingreso puede ser a través de la vía respiratoria pero también a través de la vía conjuntival", explica Pecoraro y simplifica de la siguiente manera: "el ratoncito viene, come y hace pis y caca. Eso tiene una carga viral y si vos no limpiaste, capaz que te podés contagiar. Le echamos la culpa al ratón y ese ratón capaz que no tiene nada y está recontra sano".
El ratón colilargo tiende a habitar en zonas periurbanas y peridomiciliarias: es decir, en las afueras de las ciudades y fuera de las viviendas. Por eso, el especialista recomienda la cobertura de espacios por donde estos animales puedan infiltrarse en los hogares; la ventilación y desinfección de los ambientes que permanecieron mucho tiempo cerrados; mantener los pastos cortos y para eso, utilizar barbijo y antiparras. "Lo importante con el Hanta es no inhalar, no meterse a cortar o a desmalezar, no meterse a limpiar un lugar que estuvo cerrado mucho tiempo, siempre teniendo como premisa de que en el lugar donde vos vivís es una zona endémica", sintetizó el experto y agregó que "todo eso es educación porque la gente no tiene por qué saberlo".
También, el decano de Veterinaria en la UNLP hizo un párrafo aparte para aquellas personas que gustan de acampar e indicó buscar lugares con el pasto corto y no dormir sobre dicha superficie, además de tomar agua de fuentes comprobadamente potables y no dejar comida dentro de la carpa.
Puso como ejemplo El Bolsón, no sólo por su popularidad sino también por la situación que se vive a pocos kilómetros: los incendios en Epuyén, donde hace menos de una década comenzó un brote de este virus, darán pie a una migración masiva de los roedores hacia zonas seguras y cercanas. "Puede ser que te tome por sorpresa, pero si la zona es endémica debe haber un trabajo sobre todo en las zonas carenciadas, donde la gente capaz que no toma de las medidas adecuadas. Habría que mejorar la calidad de la educación en la prevención y pensar una jugada antes".
"La única forma de bajar el año que viene el número de casos, es hacer la prevención en la difusión", sentenció Pecoraro y destacó el rol del Estado en dicha tarea, sobretodo de los municipios pero también de las facultades y universidades, que ocupan un lugar clave en la vigilancia de estas problemáticas. "El problema que eso cuesta dinero y usualmente eso no lo hace un privado. Pero capacidades técnicas hay", reafirmó.