Bahía Blanca fue ciudad pionera en la puesta en funcionamiento de un semáforo inteligente, capaz de detectar el nivel de tránsito y ajustar los tiempos de luz verde para agilizar la circulación y reducir los embotellamientos, con el uso de la inteligencia artificial. El sistema está en funcionamiento desde hace varios meses y fueron los propios automovilistas quienes advirtieron su presencia al notar que el contador regresivo del semáforo variaba sus tiempos y colores para anticipar el cambio de luz.
El secretario de Transporte del Municipio, Fabián Lliteras, indicó en diálogo con radio LU2 que "el sistema funciona mediante dos cámaras de video que captan el flujo vehicular en las intersecciones. En este caso, monitorean el tránsito sobre calle Corrientes, donde la circulación es intensa durante gran parte del día, y sobre Lavalle, que registra picos de mayor movimiento en determinados momentos de la jornada”. A partir de esa información, explicó Lliteras, “el sistema realiza una lectura de la cantidad de vehículos y extiende durante algunos segundos el tiempo de luz verde para liberar la arteria con mayor demanda. Luego, interrumpe el paso para habilitar la circulación de la otra calle".
De acuerdo con La Nueva, el tiempo de cada ciclo semafórico es de aproximadamente 60 segundos, con ajustes adicionales según las necesidades de seguridad vial o la intensidad del tránsito en cada arteria. "En condiciones normales, la prioridad la tiene Lavalle, debido a la presencia de las vías y a la necesidad de evitar que los autos queden estacionados. En ese caso, el semáforo permanece unos 26 segundos en verde para quienes circulan por Lavalle y alrededor de 22 segundos para el tránsito sobre calle Corrientes".
No obstante, "con el nuevo sistema esta dinámica se modifica a lo largo del día. Es decir, cuando detecta que sobre calle Corrientes hay una mayor cantidad de vehículos y que el flujo sobre Lavalle es menor, el semáforo extiende algunos segundos el tiempo de luz verde para liberar el tránsito con mayor rapidez y otorgar mayor fluidez a la arteria más congestionada", explicó Lliteras.
El funcionario destacó además otro aspecto que, a su entender, quedó en evidencia durante la prueba piloto: "Cuando el sistema funciona con ciclos habituales, existe una costumbre bastante extendida entre los usuarios: detenerse en el semáforo y agarrar automáticamente el celular. Con este tipo de semáforos eso ocurre menos, porque el sistema es más rápido".
Teniendo en cuenta que las pruebas fueron positivas, se está evaluando la licitación para nuevos semáforos que tengan esta tecnología.
Fuente: Agencia DIB