El presidente, Javier Milei, fue este jueves al mediodía a la pizzería donde se refugió el influencer libertario Fran Fijap tras ser agredido el miércoles en la movilización contra el veto al financiamiento universitario que se realizó frente al Congreso.
Al llegar al lugar, rodeado de un amplio cordón de custodia, el mandatario se sacó selfies con un grupo de adeptos, pero también fue silbado e insultado por decenas de personas que pasaban y que, incluso, improvisaron un cántico en su contra.
Lo cierto es que la aparición en pleno centro porteño, en un gesto que puede leerse más para las redes sociales y su propia tropa militante, no fue tan positiva para Milei, ya que los videos de los gritos de quienes rechazan sus medidas de Gobierno circularon a la par que las fotos con los suyos y los pulgares arriba. Una de cal y otra de arena. (DIB) ACR