La Plata, feb 25 (DIB).- A pesar de las estimaciones
inflacionarias y a que admitió que el país todavía “está atravesando los
coletazos de 2018”, el presidente Mauricio Macri aseguró que la
economía argentina “empieza a ordenarse”, tras recorrer junto a la
gobernadora maría Eugenia Vidal las obras hídricas de la cuenca del río Salado
en la localidad de Roque Pérez.
“Estas obras son las bases para construir ese país que
todos queremos, sin negar las dificultades que tenemos. Todavía estamos
atravesando los coletazos de 2018. Pero la diferencia es que hoy ya
tenemos una economía que empieza a ordenarse”, expresó Macri en el primer
acto tras su visita a la India y Vietnam.
Durante su discurso, el mandatario volvió a resaltar la
necesidad de entender que “no se puede gastar más de lo que uno
tiene” y que tampoco “se puede vivir de prestado. Eso lo estamos
ordenando”. Y además se permitió bromear con el apodo que la mayoría de la
oposición le endilga casi desde el comienzo mismo de su gestión. “Qué
particularidad esto. Que Vidal y Macri, ?el gato?, terminan las obras del
arroyo El Gato. Es una cosa bastante particular”, dijo entre sonrisas
junto a la gobernadora, en referencia a la obra inaugurada días atrás en la
zona de La Plata.
Por su parte, Vidal, al hablar de esta obra destinada a
reducir el impacto de las inundaciones y mejorar la calidad de vida de casi 1,5
millones de bonaerenses, aseguró que “la gente puede ver que sus impuestos
terminan donde deben terminar”.
“Esta obra es un orgullo, ya no son carteles, ni
promesas ni anuncios. Se puede ver, es una realidad. Hay más de 300 obras
hidráulicas empezadas y terminadas durante este mandato, y hay otras 150 en
ejecución”, destacó la mandataria. Y agregó que “la gente puede ver
que sus impuestos terminan donde deben terminar: en obras como estas que
cambian la vida para siempre”.
Vidal calificó al emprendimiento como “la obra
hidráulica más importante de la provincia de Buenos Aires, porque va a
significar un antes y un después para miles de bonaerenses”, ya que
“va significar no tener el agua dentro de sus casas inundación tras
inundación, como ocurrió en las últimas décadas”. Y celebró también que
las obras permitirán, además, “recuperar más de un millón de hectáreas
productivas”.
“Esta no es sólo una herramienta para prevenir
inundaciones, sino también para trabajar frente a la sequía, como la del año
pasado. Debió haber estado terminada en el 2011, y si hubiera estado terminada,
la provincia no habría atravesado tantas inundaciones, no habría perdido todo
lo que perdió y habría tenido una herramienta contra la sequía”, aseguró.
La iniciativa, impulsada de manera conjunto por el Gobierno
provincial y la Nación, actualmente atraviesa su cuarta etapa, destinada a
adecuar, ensanchar y profundizar el cauce del río Salado para permitir un mejor
escurrimiento del agua.
La obra constituye el mayor impulso para la prevención de
inundaciones que se está realizando actualmente en todo el país, y se extiende
a lo largo de 220 kilómetros, desde el partido de General Belgrano al de
Bragado. La etapa (tiene una inversión de 1.200 millones de dólares. (DIB) FD