La Plata, oct 22 (DIB).- Internos de una cárcel de Florencio
Varela diseñaron y elaboraron juegos didácticos que luego fueron donados al
Jardín Maternal municipal de la localidad bonaerense de General Belgrano, donde
los disfrutan 90 niños de entre 45 días y dos años.
La fabricación de los juguetes se produjo en los talleres de
carpintería, herrería y pintura de la Unidad 42, dependiente del Servicio
Penitenciario Bonaerense (SPB), como parte del programa “Orientados a la
reinserción”, en donde participan 70 privados de la libertad.
La entrega de los juegos didácticos fue este viernes a la
tarde en la entidad educativa ubicada en calle Juan de la Fuente al 826, donde
los chicos recibieron con alegría los nuevos elementos en un recreo a pleno
sol.
Al respecto, el ministro de Justicia de la provincia de
Buenos Aires, Gustavo Ferrari, afirmó que “cuando se logra unir el producto que
pueda salir de la cárcel con un beneficio concreto para por ejemplo, una
escuela, el trabajo de los internos adquiere más significación”.
La idea se transformó en realidad por la gestión de Gustavo
Galván, un profesor de educación física que trabaja en la Unidad 42 y vive en
General Belgrano.
Jorge, uno de los internos, le preguntó a Galván si conocía
algún Jardín para donar juguetes diseñados en la cárcel y con esa consulta se
plantó la semilla de la obra solidaria.
Melisa Truchet, la directora del Jardín Maternal “Emanuelle”
de General Belgrano, formalizó el pedido en una nota y en dos semanas quedó
todo listo. “Me pareció genial el aporte. Con los juegos estimulamos a los
nenes. Estamos más que agradecidas. Se trata de una experiencia que marca lo
bueno que es salir de salir del individualismo y pensar en el otro”, dijo.
Con recortes de maderas y hierro los internos fabricaron
camiones y figuras de Disney, con aros de maderas que ayudarán a los niños a
desarrollar motricidad fina.
Mauro, de 32 años, y oriundo de Claypole, es uno de los
privados de libertad que coordinó las tareas en la carpintería. “Mi papá
trabaja en la fábrica Flamia, de Lomas de Zamora, y nos trae tacos de salina, y
con esa madera hacemos de todo. En este caso, juegos didácticos”, contó. “Casi
todos los que estamos acá tenemos hijos y sabemos lo que es una sonrisa de un
niño. Hicimos los juguetes como si fueran para nuestra familia. Tenemos la
esperanza que van a ayudar a que puedan aprender a sumar con los aros”, agregó
Mauro. (DIB) FD