La Plata, ago 8 (Por Martín Raggio, [email protected]).- El guitarrista
Gaspar Benegas es integrante de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado,
banda que acompaña actualmente a Carlos “El Indio” Solari y músico desde las
entrañas. El hijo de María José Cantilo y sobrino del fundador de Pedro y
Pablo, Miguel Cantilo, pasó sus primeros años de su infancia en El Bolsón.
Luego de que su familia se volvió a Capital Federal no paró de rodearse de
músicos que entraban y salían de su casa, lugar en donde siempre se respiró
música.
Fue productor y guitarrista de “Las Manos de Filippi”
durante 12 años en paralelo con la banda del Indio, hasta que en 2015 decidió
darle vida a su proyecto personal llamado “La Mono”, y abandonar a los
liderados por Cabra.
Además del recientemente editado “El ruiseñor, el amor y la
muerte”, participó de los tres discos anteriores del exredondos en solitario.
El sábado 11 se está presentando como invitado de luxe, con
Baltasar Comotto y Walter Sidotti, de “Tarea Fina”, banda tributo a los
Redondos en el marco de la Fiesta Ricotera y Fundamentalista XXL Oficial en el
Galpón de La Artes de 13 y 71 de la ciudad de La Plata.
Se puede decir que vos sos parte de la historia del rock
nacional inclusive antes de nacer ¿cómo fue tu infancia en el Bolsón?
Fue otra época, un proceso de vida de montaña. Pero a su vez
yo estaba rodeado de músicos que estaban ahí haciendo una experiencia
excelente, aunque muchos se dieron cuenta que tenían la necesidad de tocar y
estar en la movida del rock, y que evidentemente aislados ahí de la sociedad no
se les iba a dar. Fue una buena infancia, porque la crianza en el campo es
saludable. Y empecé con un teclado, que imagino que es lo más fácil para un
niño. Ya en Buenos Aires a los 9 años como me vieron con actitud para la música
me mandaron a estudiar piano.
¿Cómo fue que conociste al Indio Solari y ser parte de los
fundamentalistas?
A los 11 o 12 años ya pasé a tocar la guitarra y estaba
continuamente en contacto con muchos músicos y así fue que conocí a Baltasar
(Comotto) desde chicos. Y él llegó primero al Indio que fue convocado por un
sonidista que se llama Eduardo Herrera. Y Baltasar tocó en el primer disco y
cuando lo tenían que presentar en vivo, él me recomendó a mí para hacer juntos
de a dos guitarras.
¿Contame cómo es un día de trabajo con los fundamentalistas?
Depende, en las situaciones de ensayo que es un lugar grande
donde vamos toda la banda, todos los asistentes, sonidistas, iluminador???mucha
gente, un gran equipo, que es el mismo que se traslada al show. Es un trabajo
con muchos compañeros que se disfruta mucho. Y en las grabaciones es distinto
se hace más personalizado, cada uno tiene su turno para grabar al lado del
Indio haciendo música que es una experiencia distinta.
Dame un par de tips para escuchar “El Ruiseñor, el amor y la
muerte”
Para escucharlo, para mí, la mejor es con auriculares y con
las letras en la mano, esa es mi forma de meterme de cabeza en un disco. Pero
también está bueno escucharlo haciendo otras cosas, tener la música de fondo a
veces te hace escuchar otros sonidos más llamativos.
¿Fue distinto el trabajo para este último disco?
No, el método de producción siempre es el mismo bajo la
supervisión del Indio del principio al fin. Y hasta que no se termina, te van a
llamar las veces que sea necesario. La música de este último disco es distinta
a los anteriores porque hay muchos temas que el Indio compuso ahora.
¿Tenés libertad para llevar tu música?
Las veces que intenté llevar un riff, fracasé. Porque salís
de tu casa con algo grabado, lo presentás y te dicen: no. Lo que si funciona es
cuando estás ahí en el estudio y con el Indio haciendo de filtro de lo que a él
no le gusta y también con eso saca lo mejor de vos.
¿Fue muy diferente el trabajo con Las Manos de Filippi?
Si, bastante. Cada banda es un mundo. Lo que tiene es que
Las Manos???tiene un líder que es un anti-líder y todo es sometido a una asamblea
permanente y como él no sabe hacer algunas cosas, deja que las hagan y no es
crítico de nada, sino apoya al que hace, hay mucha libertad para hacer.
Imagino que con La Mono debe ser tu cable a tierra
Estuve en Las Manos de Filippi y con el Indio paralelamente
durante 12 años. Pero en los últimos años empecé con mi banda y me di cuenta
que requería una participación mía más activa y continua que en cualquier otro
proyecto. Aunque siempre por importancia
y jerarquía del proyecto la prioridad la tiene el Indio, si me llama y tengo
que suspender lo que estoy haciendo con
mi banda, lo hago. Una banda propia requiere mayor trabajo, ya sea de
composición o de armar reuniones, algo que yo no hago con otras bandas. La
suerte con La Mono es que la hice con amigos y todo no recae sobre mí.
¿Cómo es esto de participar también en una banda tributo?
Los chicos de Tarea Fina hacen un tributo a los redondos y
nos invitan a participar a nosotros a Walter Sidotti, a Baltasar y a mí. Y esto
da un atractivo para la gente y también para nosotros.
¿Qué te gustaría que pase con respecto a la música que aún
no te haya pasado?
Sinceramente no me debe nada la música, ya me dio todo lo
que podía dar. El sueño siempre va a ser tocar la música de uno y vivir de eso
y no tener preocupaciones de nada. (DIB) MR