Se instaló el otoño: alerta amarilla por lluvias intensas y ráfagas en norte y este bonaerense
El comienzo de la primera semana de abril está signado, meteorológicamente, por una ciclogénesis. Lluvias de variada intensidad, con posibilidad de alcanzar acumulados altos.
La primera semana de abril comienza con fuertes lluvias en el Litoral y la provincia de Buenos Aires. Ante la inestabilidad, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió alertas de nivel amarillo y naranja, tanto por las copiosas precipitaciones como por fuertes ráfagas, que afectarán a distritos bonaerenses.
Este escenario climático de inestabilidad se genera por un fenómeno cada vez más mencionado en los últimos años, de cara a la irrupción de un temporal: una ciclogénesis.
"La región del AMBA inicia de esta manera un periodo de dos días muy inestables, en donde la proximidad del centro de baja presión que terminará formándose en superficie, proveerá condiciones favorables para la presencia de lluvias de variada intensidad y fuertes vientos que se irá intensificando con el correr de las horas", precisó el meteorólogo Christian Garavaglia al sitio especializado Meteored.
lluvias calle 7
En tanto, entre la noche del lunes y la madrugada del martes las tormentas podrían presentar intensidades moderadas a localmente fuertes, sumando una buena cantidad de milímetros acumulados en sitios puntuales en pocas horas. Ya entrada la jornada del martes, las precipitaciones serán más intermitentes, pero en todo el este provincial habrá ráfagas de viento de más 60 kilómetros por hora.
A lo largo del miércoles el tiempo irá mejorando de oeste a este a lo largo de la franja central de Argentina, pero Buenos Aires mantendrá gran parte del día el cielo muy nublado y las precipitaciones débiles y aisladas podrían continuar, en forma de lluvias o chaparrones.
El viento sur irá perdiendo fuerza poco a poco, y este cambio de circulación favorecerá una moderada crecida en el Rio de la Plata. Para el resto de la semana, con el otoño instalado, el SMN pronostica buen tiempo con temperaturas templadas, sin pasar los 25 grados.