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3 de junio de 2026 - 19:24

"Ni Una Menos", el grito que aún rompe el silencio contra el machismo: cómo se gestó la consigna

El 3 de junio de 2015 se realizó la primera gran marcha con este lema, tras el femicidio de Chiara Páez, de 14 años, en Rufino. Un grupo de periodistas tomó la frase de una poeta mexicana y convocó a marchar para pedir que los varones paren de matar mujeres por odio de género.

Este 3 de junio se cumplen 11 años de la primera movilización de Ni Una Menos, el movimiento que marcó un antes y un después en la lucha contra la violencia de género en Argentina, América Latina y el mundo. Lo que comenzó como una convocatoria intuitiva, por Twitter, terminó convirtiéndose en una de las expresiones sociales más masivas de los últimos tiempos y con más conquistas a nivel social y político.

La fecha recuerda la histórica marcha realizada frente al Congreso de la Nación el 3 de junio de 2015, cuando más de 300.000 personas se reunieron para exigir respuestas ante el crecimiento de los femicidios y reclamar políticas públicas destinadas a proteger a mujeres y diversidades. Una década después, el reclamo sigue vigente pero con una mayor conciencia social de la problemática.

El hecho que desencadenó la reacción social fue el femicidio de Chiara Páez, una chica de 14 años que vivía en la ciudad santafesina de Rufino, que fue asesinada por su novio, tras enterarse que estaba embarazada. La joven desapareció el 9 de mayo de 2015 - patrón común en los femicidios adolescentes en los que primero se denuncia la averiguación de paradero - y al día siguiente fue encontrada asesinada y enterrada en el patio de la casa de los abuelos de su novio.

Tras el asesinato de Chiara, un grupo de periodistas, escritoras, artistas y referentes feministas impulsó una convocatoria bajo la consigna "Ni Una Menos", una frase inspirada en un verso de la poeta mexicana Susana Chávez, reconocida por denunciar los asesinatos de mujeres en Ciudad Juárez y asesinada en 2011. La paradoja es que la propia Chávez no pudo ver su lema hecho grito colectivo para frenar la violencia machista y buscar crear una sociedad más humana e igualitaria.

“Ni una mujer menos, ni una muerta más”, escribió Chávez en 1995. Esa frase, sencilla y potente, cargada de rabia y esperanza, de arte y realidad, se convirtió en emblema que trascendió fronteras y generaciones.

Ni Una Menos carteles

María Moreno y la resignificación del cuento del hombre la bolsa

Otra referencia del lema de la marcha todos los 3 de junio - #3J - es un texto de la escritora argentina María Moreno, quien tomó la consigna "Ni una Menos" para un texto propio, en el que resignificó el cuento popular del hombre de la bolsa, con perspectiva de género. Esta lectura surgió de una escalofriante marca de época que trazó varios crímenes a poco de irrumpiera la primera marcha contra la violencia machista.

Vale mencionar que dos femicidios de niñas conmocionaron a la sociedad argentina poco antes del 2015, cuyos cuerpos fueron descartados en bolsas de basura. En 2011, Candela Sol Rodríguez, de 11 años, fue asesinada en Hurlingham, y su cadáver fue encontrado nueve días después de su desaparición en una bolsa. Luego, en 2013, el homicidio de Ángeles Rawson, de 16 años, generó un gran imparto mediático luego de que su cuerpo fuera descartado en una bolsa de basura por su asesino, Jorge Mangeri, el portero del edificio en el que vivía en el barrio porteño de Palermo. El cadáver de Ángeles fue hallado al otro día en la planta de tratamiento de residuos del CEAMSE en José León Suárez.

Otro caso previo al crimen de Chiara Páez que sumó bronca y cargó las gargantas para gritar "Ni Una Menos" fue el de Lola Chomnalez, asesinada a los 14 años en diciembre de 2014 en Uruguay mientras estaba de vacaciones.

Chiara Candela Angeles y Lola
Chiara Páez (arriba izquierda); Candela Rodríguez (arriba derecha); Ángeles Rawson (abajo izquierda); Lola Chomnalez (abajo derecha). 

Chiara Páez (arriba izquierda); Candela Rodríguez (arriba derecha); Ángeles Rawson (abajo izquierda); Lola Chomnalez (abajo derecha).

El texto de María Moreno

El hombre de la bolsa era uno y se llevaba niños.

Las mujeres de la bolsa somos muchas y salimos de ellas para que no haya ni una menos.

Hay una historia política de la bolsa. Si la cartera era míticamente revoltijo cosmético, dejó de serlo cuando escondió armas revolucionarias, panfletos militantes, cuadernos de estudio, libros y planos; la bolsa la amplía y hace funcional.

¿Y la bolsa de basura? Sacarla implica expulsar afuera del hogar los deshechos de la vida productiva. Cuando aparecieron las bolsas de consorcio, el objeto pasaba del espacio que el feminismo llamó del llamado trabajo invisible a herramienta laboral del encargado de edificio; la utilería del asesino hoy incluye la bolsa y el container, la cloaca y el pozo ciego en donde la razón práctica devela un horror semiótico: las mujeres son basura.

Activar desde la bolsa no significa invitar a una identificación sacrificial o melancólica con las víctimas; ocupar el lugar en donde se encubrió el cadáver y romperlo para leer y hablar es evocar aquello que la muerte tiene para decir aún desde el silencio, por eso de que “el cadáver habla”, da señales de su identidad, pistas que llevan al asesino como lo demuestra la tradición política del Equipo Argentino de Antropología Forense.

Que la bolsa se transforme en el símbolo del luto popular y el compromiso porque no haya ni una menos.

Fuente: Agencia DIB

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