Venezuela vivió este miércoles una jornada marcada por el temor y la incertidumbre luego de que dos fuertes terremotos sacudieran gran parte del territorio nacional y provocaran daños estructurales en viviendas y edificios, especialmente en Caracas. Los movimientos telúricos, de magnitud 7,2 y 7,5 según los registros del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), ocurrieron con apenas segundos de diferencia y generaron escenas de pánico entre miles de habitantes que abandonaron sus hogares y permanecieron en las calles durante horas.
El primer movimiento fue registrado durante la noche y tuvo como epicentro una zona cercana a San Felipe, en el estado de Yaracuy, mientras que otros reportes ubicaron el origen de los temblores al oeste de Morón, en la costa caribeña venezolana, a unos 168 kilómetros de Caracas. El primer sismo tuvo una profundidad aproximada de 13 kilómetros y el segundo, considerado el de mayor intensidad, alcanzó los 10 kilómetros de profundidad.
De acuerdo con el USGS, se trató de un “doblete sísmico”: un primer terremoto de magnitud 7,2 fue seguido apenas 39 segundos después por otro de mayor intensidad, de 7,5. La combinación de ambos movimientos provocó fuertes sacudidas en distintas regiones del país y fue percibida también en zonas de Colombia y Brasil.
Escenas de pánico en Caracas
En Caracas, la capital venezolana, los habitantes salieron desesperados de edificios y viviendas luego de sentir cómo las estructuras se movían durante varios segundos. En distintos barrios se observaron columnas de polvo, paredes derrumbadas y daños visibles en construcciones.
Uno de los sectores con mayores reportes de afectación fue el este de la ciudad, particularmente las zonas de Altamira y Los Palos Grandes, donde autoridades locales informaron sobre edificios con daños graves.
El alcalde de Chacao, Gustavo Duque, confirmó que hubo víctimas fatales, aunque aclaró que todavía no existía un número definitivo, y señaló que los equipos de emergencia realizaban tareas de búsqueda y rescate.
Según Duque, un edificio identificado como Petunia sufrió un colapso total y otros seis inmuebles presentaban daños estructurales importantes. El funcionario pidió a los vecinos mantenerse alejados de construcciones, árboles y estructuras que pudieran representar un riesgo ante la posibilidad de nuevas réplicas.
Tensa espera
Durante varias horas, cientos de personas permanecieron en plazas y espacios abiertos de Caracas. Muchos vecinos se sentaron en las veredas junto a sus familias y mascotas, mientras esperaban información oficial sobre el estado de los edificios y la posibilidad de nuevos movimientos.
“Esto fue aterrador, nunca habíamos vivido un temblor tan fuerte; por suerte nuestro edificio resistió”, relató Jaime García, un habitante de la capital venezolana, quien contó que tras el movimiento decidió abandonar su vivienda junto a su esposa y sus hijos por miedo a que la estructura no soportara nuevas réplicas.
El ministro del Interior, Diosdado Cabello, confirmó que el sismo fue percibido en varios estados del país, entre ellos Trujillo, Yaracuy, Carabobo, Aragua, Miranda y La Guaira. El funcionario señaló que las autoridades estaban realizando relevamientos para determinar la magnitud de los daños y pidió a la población mantener la calma.
“Todo indica que es muy superior a siete puntos. Estamos esperando los informes definitivos y correspondientes”, afirmó Cabello, quien también informó que se habían desplegado organismos de seguridad y rescate en las zonas más afectadas.
Como medida preventiva, el Gobierno venezolano ordenó el cierre temporal del suministro de gas mientras avanzaban las inspecciones técnicas para descartar riesgos adicionales. También recomendaron evitar permanecer dentro de edificios afectados hasta completar las evaluaciones correspondientes.
El impacto en otros países
El impacto del terremoto trascendió las fronteras venezolanas. En Colombia, el movimiento fue sentido especialmente en regiones del Caribe y el noreste del país, aunque las autoridades indicaron que no se registraron daños ni víctimas. En Brasil, edificios fueron evacuados en ciudades amazónicas como Manaos, Belém y Macapá luego de que habitantes reportaran haber percibido las vibraciones.
Además, organismos internacionales emitieron alertas preventivas por posible tsunami para algunas zonas del Caribe, entre ellas las Islas Vírgenes y República Dominicana, aunque posteriormente fueron levantadas al descartarse un riesgo mayor.
La actividad sísmica volvió a poner en foco la ubicación geológica de Venezuela, situada sobre el límite entre las placas Sudamericana y Caribe. Aunque el país no suele registrar terremotos con la frecuencia de otras regiones de América Latina, cuenta con importantes sistemas de fallas, como el de Boconó, uno de los principales corredores sísmicos del territorio.
Los antecedentes más recordados incluyen el terremoto de Caracas de 1967, que dejó decenas de víctimas y daños importantes en la capital, y el terremoto de Sucre de 2018, de magnitud 7,3, que fue percibido en buena parte del país y en naciones vecinas.
El episodio registrado este miércoles se ubicó entre los movimientos más fuertes de la historia reciente venezolana. Mientras continúan las tareas de rescate y evaluación de daños, miles de personas permanecen atentas ante la posibilidad de nuevas réplicas y esperan respuestas oficiales sobre el impacto final de una noche que alteró la rutina de todo el país.