El cierre de febrero y el arranque de marzo volverán a presentar turbulencias para el transporte aéreo. La Asociación Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación (ATEPSA), el gremio que agrupa a los controladores aéreos, anunció un nuevo cronograma de paros que se extenderá desde el jueves 26 hasta el lunes 2 de marzo. La medida se enmarca en el conflicto salarial y laboral que el sindicato mantiene con la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA).
La organización sindical informó que las protestas se desarrollarán durante tres horas por día, en franjas horarias rotativas y con alcance en todos los aeropuertos del país. La decisión fue adoptada luego de que concluyera, sin acuerdo, el período de conciliación obligatoria dictado por la Secretaría de Trabajo, instancia que buscaba acercar posiciones entre las partes.
Los paros
De acuerdo con el esquema difundido, el jueves 26 el paro afectará a toda la aviación entre las 15 y las 18. El viernes 27 la restricción se trasladará al horario de 19 a 22. Para el sábado 28, en tanto, la medida alcanzará exclusivamente a la aviación general y no regular entre las 13 y las 16, lo que incluye vuelos privados, ejecutivos y no comerciales.
El domingo 1 de marzo el cese impactará en la aviación comercial regular con destino nacional, de 9 a 12. Finalmente, el lunes 2 la protesta volverá a abarcar a toda la actividad aérea, entre las 5 y las 8.
atepsa
Medida legítima
Desde ATEPSA subrayaron que se trata de una “medida legítima de acción sindical” y aclararon que la modalidad no implicará el cierre del espacio aéreo ni la interrupción total de las operaciones. Según explicaron, durante los horarios de paro se restringirán las autorizaciones de despegue y no se recibirán ni transmitirán planes de vuelo, una situación que previsiblemente derivará en demoras y reprogramaciones.
El gremio también precisó que quedarán exceptuadas de la medida todas las aeronaves que eventualmente se declaren en emergencia, así como los vuelos sanitarios, humanitarios, de Estado y de búsqueda y salvamento. Asimismo, indicaron que no se verán afectadas maniobras ya iniciadas ni tareas consideradas críticas para la seguridad operacional.
El conflicto entre el sindicato y la empresa estatal no es nuevo. Las tensiones se arrastran desde hace meses, con reclamos que combinan cuestiones salariales, condiciones laborales y denuncias sobre presuntos incumplimientos del Convenio Colectivo de Trabajo. En agosto del año pasado, ambas partes habían alcanzado un acuerdo para otorgar un incremento del 15% en tramos, lo que permitió desactivar momentáneamente las protestas.
Sin embargo, la reanudación de asambleas y medidas de fuerza hacia fines de 2025 volvió a tensionar la relación. EANA recordó en distintas oportunidades que los servicios de navegación aérea están catalogados como esenciales, condición que impone límites legales al alcance de los paros y obliga a garantizar un nivel mínimo de actividad.
En este contexto, las aerolíneas siguen de cerca la evolución del conflicto y evalúan ajustes operativos para reducir el impacto en los pasajeros. A su vez, recomiendan a los viajeros verificar el estado de sus vuelos y posibles modificaciones en los horarios de salida.