Un banco eléctrico: ya se fue un director técnico cada seis días en el Apertura
En apenas doce fechas del Torneo Apertura, once entrenadores dejaron su cargo y exponen la inestabilidad crónica del fútbol argentino. Con un formato que achica márgenes y dirigentes que priorizan resultados inmediatos, el promedio marca una salida cada seis días y medio.
Fernando Zaniratto, uno de los directores técnicos que dejó su cargo en el Torneo Apertura.
El ránking de las profesiones más riesgosas de Argentina tienen que ver con la manufactura. Desde la industria de la madera hasta la fabricación de vidrio, por citar dos sectores con altísima tasa de accidentes. Pero ninguna tan inestable como la del entrenador de fútbol. Es cierto que no se trata de un empleo común y los trabajadores suelen tener otras condiciones salariales. No obstante, no dependen de sí mismos. Su éxito -o fracaso- está atado a la capacidad de sus jugadores. A fin de cuentas, ellos ya no patean al arco.
Este fin de semana, con las salidas de Gustavo Benítez y Fernando Zaniratto, ya son once los entrenadores que se quedaron sin trabajo en apenas doce fechas disputadas del Torneo Apertura. Es decir, que el monstruo en el que se corporizó el fútbol argentino se devoró un técnico cada seis días y medio, teniendo en cuenta que el campeonato comenzó el 23 de enero.
El “Tata” fue despedido después de la derrota de Deportivo Riestra ante Unión en Santa Fe (2 a 0) y en la previa del debut del Malevo en la Copa Sudamericana, el miércoles ante Palestino de Chile en el Guillermo Laza. Ya tiene reemplazante: Guillermo Duró, que tuvo dos etapas en el club durante su derrotero en el Ascenso (2018-2020 y 2021-2022). Llega después de tres años en el exterior: Delfín y Emelec en Ecuador, y Garcilaso en Perú.
Zaniratto pasó de interino a ser confirmado en el banco y ahora mismo sufre el mismo destino que su antecesor, Alejandro Orfila. El entrenador que se formó en la Reserva había hecho una buena tarea, clasificando a Gimnasia a los playoffs del Torneo Clausura 2025.
La eliminación ante Estudiantes en el clásico fue un duro golpe, pero sobre todo, estos últimos partidos, tres derrotas consecutivas que lo condenaron: Independiente Rivadavia (3 a 2), Atlético Tucumán (1 a 0) y Huracán (3 a 0). Y a pesar de que el Lobo intentó 25 veces al arco del Globo, no tuvo efectividad. La jerarquía es clave en momentos clave. Por estas horas, los dirigentes están definiendo su reemplazante ante Camioneros, el jueves por la Copa Argentina.
Los técnicos que se fueron
De los once técnicos -bien podrían formar un equipo de fútbol- que se dejaron su cargo durante el actual certamen de Primera División, solo uno lo hizo porque eligió una posibilidad mejor. Eduardo Domínguez renunció a Estudiantes para dirigir Atlético Mineiro. A pesar de que había renovado su contrato tras ganar el Torneo Clausura y el Trofeo de Campeones el año pasado, aceptó la propuesta del conjunto de Belo Horizonte por una cuestión netamente económica: le ofrecieron un contrato tres veces superior.
Antes se había ido Daniel Oldrá (Instituto) y después, Fabio Orsi y Sergio Gómez (Newell's), Marcelo Gallardo (River), Hugo Colace (Atlético Tucumán), Iván Delfino (Estudiantes de Río Cuarto), Damián Ayude (San Lorenzo), Guillermo Farré (Aldosivi), Ariel Broggi (Gimnasia de Mendoza) y los mencionados Benítez y Zaniratto.
El “común acuerdo” se produjo en algunos casos, como el de Oldrá y Gallardo, pero los dirigentes dieron el primer paso. Hablar de despido, sobre todo en casos como el del Muñeco, que no deja de ser el técnico más ganador de la historia del millonario, puede herir susceptibilidades. La realidad es que el shock que necesitaba el plantel quedó claro con Eduardo Coudet, que encadenó cuatro victorias desde su llegada, el mes pasado.
Los dirigentes apuestan poquito al proyecto y mucho a los resultados. No se trata de una martingala, está claro, pero el hilo se corta por lo más delgado. El formato del campeonato no ayuda. Para llegar a los playoffs se necesita un buen desempeño en 16 partidos. Solo 16 de 30 equipos podrán cumplir esa meta en un lapso de 3 meses. Orsi y Gómez, por ejemplo, apenas duraron media docena de fechas en Newell's. De ser campeones con Platense y tomarse unos meses sabáticos pasaron a dirigir uno de los clubes más grandes del interior y solo duraron 34 días. Asumieron el 19 de diciembre y fueron echados el 22 de febrero.
Quinteros se salvó
Este fin de semana, Gustavo Quinteros se sostuvo en su cargo tras el triunfo de Independiente en el clásico con Racing. Claudio Ubeda, otro que estaba en la mira, ya empieza a disfrutar de su permanencia producto de los buenos partidos que encaró Boca en la previa del debut en la Copa Libertadores, este martes ante Universidad Católica. Pero ninguno tiene el puesto asegurado, ni siquiera en un contrato corto o largo.
El año pasado, 30 entrenadores que dejaron el banco. No se consumieron cuatro meses y más de la tercera parte ya se quedó sin trabajo por decisión propia -los menos- o de los dirigentes. De cualquier modo, la situación no es exclusiva de nuestro país. Si cruzamos el oceáno Atlántico, 36 de los 96 clubes que conforman las principales ligas de Inglaterra, España, Italia, Alemania y Francia han destituido a sus técnicos. En total, fueron 43 despidos.
“El estrés siempre está ahí porque te juzgan todos los días, pero nadie me puso una pistola en la cabeza para obligarme a elegir este trabajo. No hay ningún profesional del fútbol que gane siempre, porque es simplemente imposible. Hay que aceptarlo, mejorar, aprender y habrá buenos aprendizajes para el futuro”, dijo alguna vez Pep Guardiola, acaso el mejor técnico del mundo, para muchos el más trascendental de la historia. ¿Qué queda, entonces, para el resto? Mucho más, en un medio tan exitista como el argentino, donde no existen medias tintas y la paciencia se agota tan rápido que es difícil recordar un once de memoria.