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21 de julio de 2019 - 15:45

Panorama político bonaerense: Vidal se suaviza y Kicillof se pega a CFK

La Plata, jul 21 (Por Andrés Lavaselli, de la redacción de
DIB).- Las duras críticas de la gobernadora María Eugenia Vidal al presidente
de la Suprema Corte, Eduardo De Lázzari, tal vez sean el último ejemplo del
tono en este tramo de la campaña del oficialismo, mientras que la aparición de
Axel Kicillof junto a Cristina Fernández en Mar del Plata anticipa un nuevo
objetivo en la principal fuerza de oposición. En los dos campamentos, además,
los intendentes suman un rol clave, cuya continuidad podría depender del
resultado de las PASO.

No es casual que la Gobernadora haya monopolizado las
respuestas a De Lázzari, que habló de causas armadas y abuso de testigos
protegidos, una mirada similar a la de CFK sobre lo que ocurre en la justicia
argentina. Vidal, montada sobre esa coincidencia, buscó una réplica en línea
con su discurso de campaña: asociar al juez, que fue funcionario del gobierno
de Eduardo Duhalde, con “el sistema” que gobernó antes que ella. Es decir, con
el peronismo, en el que no encuentra matiz.

Pero la miríada de dirigentes sobre los que recae el grueso
de la campaña territorial recibieron en las últimas horas una orden que
contradice aquel énfasis de la gobernadora: a partir de ahora, deben buscar
“bajar el tono” y centrarse en “mostrar la gestión”. Varios de ellos fueron
llevados, incluso, a recorrer algunas obras, para que puedan transmitir mejor
el mensaje, diseñado para la porción del electorado que, aún, escapa a la
polarización.

Es cierto que ese segmento parece exiguo a esta altura, pero
todo suma en una elección que asoma muy ajustada. La tendencia, en ese plano,
sigue mostrando a Macri y Vidal recortando distancia pero perdiendo con
Fernández y Kicillof. Para un consultor independiente, la boleta A presidente
está 9 puntos abajo en PBA, mientras que para el oficialismo está a 7. Dato
curioso: a dirigentes propios, el comando de campaña de Juntos por el Cambio
les dice que la luz es de 5.

Entre las explicaciones de esa divergencia aparecen la
picaría (la ya comentada aquí preferencia de Jaime Durán Barba a “correr desde
atrás” las carreras por las urnas) pero también un descubrimiento reciente de
quienes auscultan la opinión pública: un incipiente “voto vergonzante” que, a
diferencia de lo que ocurrió en 2015, ahora iría para el macrismo. Cómo fuere,
el consenso es que todo está ajustado y una de las consecuencias de eso es la
presión sobre los intendentes.

Para ellos ya no es solo la advertencia de que tengan juego
ambiguo, expresada en la foto de la “boleta completa” de Macri, Vidal, Larreta
y Pichetto. Ahora les piden un esfuerzo suplementario para tratar de traccionar
desde “abajo”. Sobre todo en La Plata, en distritos grandes del interior y en
la primera sección, el norte del Conurbano, donde JpC trabaja para descontar
una desventaja de entre 2 y 4 puntos. A varios les dijeron que deben superar
los 55 puntos, una meta compleja.

Del otro lado, la aparición de Kicillof en el acto de CFK en
Mar del Plata apunta a mejorar la porción de intención de voto de la expresidenta
que conserva el candidato bonaerense. Aunque suena extraño, al parecer
detectaron que hay una pérdida entre una y otro, menor pero existente al fin,
que ahora se busca subsanar. Por eso, es probable que haya más interacción ???lo
cual no implica necesariamente apariciones territoriales- entre ellos que la
que hubo hasta ahora.

Contra algunas versiones muy extendidas, en el Frente de
Todos no hay temor a un corte de boleta significativo, al menos no antes de las
PASO. Sí es cierto, en cambio, que aquí la dialéctica entre el postulante a la
gobernación y los alcaldes es inversa a la de JpC: son los jefes territoriales
los que le sugirieron, en una reunión el martes pasado, un cambio discursivo a
Kicillof. Le pidieron un tono menos profesoral y más a la cotidianeidad de sus
distritos.

El Exministro ya dio muestras de haber aceptado esas
sugerencias, que provienen de dirigentes que en algunos casos miden más que él
a nivel local. Sus críticas a la gestión de Vidal por el estado de los
hospitales, la inseguridad que sigue golpeando, más concretas para la mirada no
especializada que las referencias a la deuda, dan cuenta de ese giro. Le ha
sumado, además, un esfuerzo por asociar a Vidal con Macri, para trasladarle a
ella el malestar con la economía.

En los extremos del tablero, las buenas noticias se repartieron.
El veto judicial de la postulación de Guillermo Castello, desafiante de Vidal
por derecha favorecería a la gobernadora. En el oficialismo se lamentan del
flojo desempeño, hasta ahora, de Eduardo “Bali” Bucca, postulante a gobernador
de Roberto Lavagna, porque cree que beneficia a Kicillof, aunque esto último no
está tan claro. De hecho, en JpC dicen que en realidad lo importante es que
Lavagna baje de 9 a 7 puntos en PBA, un objetivo que creen posible. (DIB) AL  

 

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