La Plata, nov 29 (DIB).- El ministerio de Seguridad
bonaerense le ofreció custodia al fiscal de San Isidro, Patricio Ferrari, luego
de que se conociera el plan del exsaxofonista de Los Fabulosos Cadillacs, de
querer matarlo.
Fuentes oficiales indicaron que el ofrecimiento fue
realizado por el ministro de Seguridad bonaerense, Cristian Ritondo, quien se
comunicó con el fiscal para brindarle su apoyo. Por su parte, el jefe de la
Policía bonaerense, Fabián Perroni, habló con Ferrari para poner a su disposición
una custodia de la fuerza.
En paralelo, jueces y fiscales expresaron su preocupación
ante el hecho, y reclamaron mayor seguridad para el colega amenazado. En un
comunicado, la Asociación de Fiscales y Funcionarios del Ministerio Público
Fiscal de la Nación instó a las autoridades a “que garanticen su seguridad, la
de su familia y la de sus colaboradores, de manera efectiva”. Además, pidieron “continuar
profundizando con las investigaciones y detenciones a fin de que no quede
ningún responsable impune”.
Por su parte, en otro comunicado, el Colegio de Magistrados
y Funcionarios del Poder Judicial de San Isidro expresó “su más profunda
preocupación respecto de hechos de esta naturaleza que ponen en riesgo la
integridad de quienes tienen la función de investigar la comisión de delitos”.
El plan criminal contra el fiscal Ferrari fue desbaratado
ayer, cuando la policía allanó propiedades de familiares de Ignacio Pardo,
alias “Naco Goldfinger”, primer saxofonista de Los Fabulosos
Cadillacs, quien se encuentra detenido cumpliendo una pena de 8 años de cárcel
por un violento asalto a un restaurante de San Isidro.
Según se precisó, Pardo estaba “obsesionado” con el fiscal,
a quien apuntaba como el responsable de su condena. Por ello, desde la cárcel
de Coronel Suárez, ideó junto a un cómplice, Osvaldo Díaz Rodríguez, la muerte
del fiscal.
En los cinco allanamientos realizados ayer, Díaz Rodríguez
quedó detenido por la tenencia ilegal de arma de guerra, de explosivos y de
estupefacientes para su comercialización.
Según la investigación, Díaz Rodríguez, era el encargado de
hacer tareas de inteligencia en torno al fiscal Ferrari y además iba a
participar junto a otros dos sicarios en el asesinato del funcionario público.
El plan fue revelado por otro preso, que declaró haber
escuchado en la Unidad 48 de boca de “Naco Goldfinger” que quería “vengarse” de
Ferrari porque “por su culpa estaba preso”.
Según la declaración del informante, Pardo “tenía una
obsesión” con el fiscal Ferrari y quería “matarlo” o al menos “dejarlo
cuadripléjico”. También dijo que quería contratar a “dos sicarios peruanos” que
iban a contar con el apoyo de Díaz Rodríguez y de otros amigos de Pardo y que
“los escenarios posibles eran dos”.
La primera opción era asesinarlo en el partido bonaerense de
San Fernando, donde uno de sus amigos tenía un astillero y era “fácil hacer
desaparecer el cuerpo”, ya que podrían “mandarlo al fondo del río”.
La otra, según el denunciante, era atacar al fiscal cuando
saliera a pasear a su perro en la localidad balnearia de Cariló, donde veranea
usualmente. (DIB) JG