Un día después de reanudar sus operaciones tras casi dos semanas sin volar, COC Global Enterprise, accionista mayoritario de Flybondi, anunció que analiza denunciar al antiguo management de la compañía por presunto fraude y ratificó su objetivo de transformar a la aerolínea en un referente de la logística regional.
Si bien los dos comunicados que difundió el grupo no identifican a los exdirectivos cuestionados, los cuestionamientos apuntan a Mauricio Sana, quien fue CEO y luego vicepresidente de Flybondi hasta mayo pasado, cuando anunció su salida del grupo COC Global Enterprise tras más de siete años en la compañía.
En un primer comunicado con el logo de Flybondi, el grupo explicó que, tras convertirse en el principal inversor de la empresa, inició un proceso de due diligence que finalizará el 31 de julio. Según sostuvo, esa revisión detectó “divergencias sustanciales” entre la información presentada por el anterior management y la situación real de la compañía.
Además, aseguró que el plan de negocios con el que Flybondi operó durante los últimos años “estuvo sustentado en esa información falsa” y que se apoyó en “una estrategia plagada de irregularidades de tinte fraudulento”, que, según la empresa, perjudicó a los accionistas y tuvo consecuencias sobre los trabajadores y los pasajeros.
A raíz de esas conclusiones, la compañía removió al anterior equipo de conducción, reemplazado por nuevos responsables de la operación, y señaló que se reserva el derecho de iniciar acciones legales por los “perjuicios” que considera ocasionados.
En un segundo comunicado, firmado por COC Global Enterprise, el grupo reafirmó su decisión de convertir a Flybondi en un referente de la logística regional mediante la integración con OCA, Flecha Log y el resto de las empresas que conforman el holding, dedicadas al transporte aéreo, terrestre y de última milla.
Según informó, desde su ingreso como accionista mayoritario invirtió US$70 millones en Flybondi. No obstante, sostuvo que ese aporte de capital se vio frustrado por “la estrategia operativa plagada de irregularidades con ribetes fraudulentos” atribuida a integrantes del management que fueron removidos de sus cargos.
COC también anunció la incorporación, a partir de hoy, de Esteban Tossutti como asesor en el área de transporte aéreo. El ejecutivo fue directivo y presidente de Flybondi y, según destacó la empresa, cuenta con una amplia trayectoria en el sector.
“COC reafirma su vocación de recuperar el normal funcionamiento de la compañía como una herramienta central en la estrategia de desarrollo de un grupo líder del mercado logístico regional”, concluyó el comunicado.
Acuerdo con YPF
La aerolínea low cost reanudó ayer sus operaciones luego de casi dos semanas sin volar —no lo hacía desde el viernes 3 de julio— tras alcanzar un acuerdo con YPF por el suministro de combustible de aviación Jet A-1.
Según allegados a la compañía, el conflicto quedó resuelto. En YPF, en tanto, se limitaron a señalar que el abastecimiento se realiza con normalidad. Desde hace meses, Flybondi debe pagar por adelantado para que la petrolera autorice la carga.
De acuerdo con la información de los sistemas de Aeropuertos Argentina, la empresa operó ayer vuelos con destino a Bariloche, Santiago del Estero y Neuquén. Según medios locales, el vuelo a Bariloche despegó con apenas 62 pasajeros sobre un total de 189 asientos disponibles.
Flybondi inició sus operaciones en la Argentina en 2018, en el marco de la apertura del mercado aerocomercial impulsada durante la presidencia de Mauricio Macri. A mediados de 2025, la compañía cambió de control accionario: el fondo Cartesian dejó de ser su principal inversor y fue reemplazado por COC Global Enterprise, cuyo CEO es Leonardo Scatturice, empresario con vínculos con el gobierno actual.
Como parte de esta nueva etapa, la empresa anunció en diciembre pasado un plan de expansión que contemplaba la incorporación de 35 aeronaves Airbus y Boeing para incrementar su flota un 230% en los cuatro años siguientes. Sin embargo, tanto ese mes como el siguiente estuvieron marcados por un elevado número de cancelaciones, en parte por demoras en la incorporación de aeronaves alquiladas. En ese contexto, la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) labró actas de infracción por suspensiones de vuelos sin aviso previo