El platense Eduardo Kovalivker, uno de los dueños de la Droguería Suizo Argentina, apareció este viernes en los tribunales de Comodoro Py. El empresario, retirado de la gestión y dedicado a la escritura, se presentó en la fiscalía federal a cargo de Franco Picardi para entregar su celular y cumplir con la orden de requisa que pesaba sobre él.
Llegó acompañado por su defensor, Martín Magram, que también representa a sus hijos Jonathan y Emanuel, actuales directivos de la compañía. Debió esperar unos minutos en el pasillo hasta que su abogado lo autorizó a ingresar y estuvo dentro poco más de una hora. Al salir, se mostró confiado en que la investigación judicial ordene lo que definió como un “escándalo mediático” y sostuvo que la empresa “está en orden”.
El problema de los teléfonos bloqueados
Según su entorno, no se había presentado antes porque sufrió un episodio de presión alta. Sus hijos ya figuraban en el expediente: Jonathan y Emanuel entregaron sus dispositivos, aunque sin las claves de acceso. Esa negativa abrió un nuevo frente en la pesquisa, porque la Justicia todavía no logró acceder al contenido de los teléfonos. La empresa israelí Cellebrite, proveedora del sistema UFED utilizado en causas judiciales, informó al Ministerio Público que no dispone de la tecnología para abrir el Samsung de última generación de Emanuel, y tampoco fue posible desbloquear el iPhone de Jonathan.
Mientras tanto, la Datip (Dirección de Investigaciones y Apoyo Tecnológico del Ministerio Público) consiguió bajar información de uno de los teléfonos de Diego Spagnuolo, ex titular de la Andis, donde detectó mensajes borrados. Otro aparato estaba dañado y resultó inaccesible. El único que aportó su clave fue Daniel María Garbellini, también desplazado de la agencia tras la revelación de los audios.
Indagaciones paralelas
En paralelo, los investigadores accedieron al celular de Ariel de Vicentis, jefe de seguridad de Nordelta, acusado de haber facilitado que Jonathan Kovalivker eludiera un operativo policial en su casa. Ese episodio derivó en nuevos allanamientos en el barrio privado.
La presentación de Eduardo en Comodoro Py coincidió con otra serie de allanamientos ordenados por el juez Sebastián Casanello, tanto en la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis) como en la sede de Suizo Argentina. Desde el lunes, el magistrado dispuso además el bloqueo de las cajas de seguridad del empresario, sus hijos y los exfuncionarios investigados.
Los audios en el centro de la causa
En uno de los tramos de las grabaciones que dispararon la causa, atribuidas a Spagnuolo, se describe el supuesto rol de la droguería en la recaudación de retornos: “La gente de la Suizo llama a los demás proveedores y les dice: ‘Ya no es más el 5, ahora tenés que poner el 8. Lo tenés que traer a la Suizo y nosotros lo subimos a Presidencia. Así, por teléfono’”.
La investigación sigue bajo secreto de sumario. Pero la escena de este viernes, con el patriarca del clan presentándose en tribunales y la Justicia detrás de teléfonos bloqueados, mostró con crudeza que la trama de los Kovalivker aún tiene varios capítulos por delante.