a denuncia por la interceptación de la Flotilla Global Sumud en aguas internacionales sumó un componente político local con fuerte impacto en la provincia de Buenos Aires, ya que dos diputados bonaerenses quedaron involucrados en el operativo atribuido al Estado de Israel.
Por un lado, se encuentra Mónica Schlotthauer, actual diputada provincial del Frente de Izquierda, quien formaba parte activa de la misión humanitaria. Por el otro, Pablo Giachello, dirigente del Partido Obrero de La Plata, que integra el mismo espacio político y tenía previsto asumir su banca en la Cámara de Diputados bajo el sistema de rotación que caracteriza a ala Izquierda.
Según denunciaron desde el FIT-U y organizaciones vinculadas a la misión, la flotilla fue interceptada de manera violenta en aguas internacionales, a la altura de Grecia. El operativo habría incluido embarcaciones, drones y personal armado, y dejó incomunicados a los tripulantes. Fuentes del espacio aseguraron que hay promesas de que los liberarán en un puerto de Grecia en las próximas horas, pero que no tienen novedades de su estado.
Entre los retenidos hay al menos seis ciudadanos argentinos, incluidos referentes políticos de izquierda, lo que activó reclamos ante la Cancillería para garantizar su integridad física.
Dos nombres bonaerenses en el centro del conflicto
El caso adquiere particular relevancia institucional porque no se trata solo de activistas, sino de figuras directamente vinculadas al funcionamiento legislativo. Mónica Schlotthauer es diputada provincial en ejercicio y había partido hacia Europa a comienzos de abril para sumarse a la flotilla. Pablo Giachello, en tanto, es dirigente platense del Partido Obrero y debía asumir próximamente su banca como parte del esquema rotativo del Frente de Izquierda, mecanismo habitual en ese espacio político.
La presencia simultánea de ambos en la misión internacional deja a la Legislatura bonaerense con dos representantes alcanzados por un conflicto internacional de alta tensión.
¿Qué es la flotilla Sumud?
La Flotilla Global Sumud es una iniciativa internacional que busca llevar ayuda humanitaria a la Franja de Gaza y, al mismo tiempo, denunciar el bloqueo sobre ese territorio. Está integrada por activistas, profesionales y dirigentes políticos de distintos países.
El objetivo central es transportar alimentos, medicamentos y suministros esenciales, además de visibilizar la crisis humanitaria en la región y presionar por la apertura de un corredor marítimo.
En el caso argentino, la delegación incluía militantes de distintas organizaciones de izquierda, entre ellos Schlotthauer y Giachello. La diputada bonaerense incluso había impulsado iniciativas en la Legislatura para respaldar la misión antes de su partida.
De acuerdo con las denuncias difundidas por el Frente de Izquierda, la flotilla fue interceptada en aguas internacionales, lo que fue calificado como una violación del derecho internacional.
Los tripulantes permanecen incomunicados y se desconoce con precisión su situación individual, aunque desde las organizaciones políticas aseguran que se trata de un “secuestro” por parte del Estado de Israel.
El episodio generó reclamos para que distintos gobiernos intervengan y exijan la liberación inmediata de los detenidos, en medio de movilizaciones previstas en ciudades europeas.
Una banca en ejercicio y otra en transición
El dato político más relevante en clave bonaerense es que la situación involucra tanto a una diputada en funciones como a un dirigente que debía incorporarse al cuerpo legislativo.
El Frente de Izquierda aplica un sistema de rotación de bancas, por el cual distintos dirigentes asumen el cargo en períodos determinados. En ese esquema, Giachello estaba próximo a ocupar una banca en la Cámara de Diputados provincial, lo que amplifica el impacto institucional del hecho.
La coincidencia de ambos nombres en la flotilla convierte el episodio en un caso inédito: dos representantes —uno actual y otro inminente— afectados por un mismo operativo internacional.
¿Qué es la flotilla Sumud?
La Flotilla Global Sumud es una iniciativa internacional que busca llevar ayuda humanitaria a la Franja de Gaza y, al mismo tiempo, denunciar el bloqueo sobre ese territorio. Está integrada por activistas, profesionales y dirigentes políticos de distintos países.
El objetivo central es transportar alimentos, medicamentos y suministros esenciales, además de visibilizar la crisis humanitaria en la región y presionar por la apertura de un corredor marítimo.
En el caso argentino, la delegación incluía militantes de distintas organizaciones de izquierda, entre ellos Schlotthauer y Giachello. La diputada bonaerense incluso había impulsado iniciativas en la Legislatura para respaldar la misión antes de su partida.
De acuerdo con las denuncias difundidas por el Frente de Izquierda, la flotilla fue interceptada en aguas internacionales, lo que fue calificado como una violación del derecho internacional.
Los tripulantes permanecen incomunicados y se desconoce con precisión su situación individual, aunque desde las organizaciones políticas aseguran que se trata de un “secuestro” por parte del Estado de Israel.
El episodio generó reclamos para que distintos gobiernos intervengan y exijan la liberación inmediata de los detenidos, en medio de movilizaciones previstas en ciudades europeas.
Fuentes: Agencia DIB.