Frente a los planes de mayor apertura que plantea el Gobierno porteño, con la posible apertura de nuevos rubros comerciales y la habilitación del running, desde el Gobierno bonaerense volvieron a pedir “prudencia” y sostuvieron la posición de “no innovar” en materia de flexibilizaciones, al menos hasta que no baje el número de casos.
El jefe de Gabinete provincial, Carlos Bianco, señaló que “cuando aumentan los casos, no hay que habilitar más circulación social” y apuntó que “el pico es algo que se construye a partir de medidas de política pública”.
Además, remarcó que algunas encuestas indican que el 80% de la población “valida el mantenimiento del aislamiento” y pidió ser “muy cuidadosos para mantener una curva controlable”.
“No estamos ante una normalidad sino ante una pandemia y ante la peor crisis económica internacional que tuvo el capitalismo”, advirtió Bianco en declaraciones radiales, al tiempo que sostuvo que “el aislamiento no es una situación cómoda para nadie”.
En las últimas horas trascendió que el Gobierno porteño evalúa nuevas aperturas comerciales, más permisos de salidas y la habilitación de actividades físicas al aire libre, como el running. Sin embargo, desde la Provincia analizan todo lo contrario: mientras el número de casos se mantenga, la hipótesis más optimista es que continúe todo como hasta ahora. Aunque también se evalúan los cierres preventivos de algunas actividades.
En ese sentido, el ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés Larroque, expresó que se debe ser “muy prudentes” en cuanto a una posible apertura, al advertir que “si los casos se disparan, no hay logística que alcance”.
“No podemos relajarnos porque si bien hay un amesetamiento, los contagios han crecido bastante y tenemos que ser muy prudentes”, remarcó el funcionario en declaraciones radiales.
Más temprano, el viceministro de Salud, Nicolás Kreplak, había asegurado que “antes de flexibilizzar tenemos que lograr que bajen los casos”. En línea contrario a lo que evalúa la Ciudad de Buenos Aires, el funcionario indicó que “hay que hacer algo para que la tendencia cambie”.
El viceministro manifestó que “la curva sube, tiene un pico y baja”, y añadió que “empieza a bajar cuando por cada persona que se contagia hay menos de una persona contagiada”. No obstante, remarcó que no se está viendo eso, “sino que por cada persona que se contagia, se infectan dos”. (DIB)