La Plata, abr 12
(Por Martín Raggio, de la agencia DIB).- Entre la crisis económica,
incorporación y alejamiento de integrantes y con la imperiosa necesidad de
ofrecer una obra, la banda de rock platense Mostruo! acaba de editar su quinto
disco de estudio. “Moderno” (Ultrapop 2019) es un compendió de 10 temas de rock
de una exquisita finalización en donde se administraron los recursos a nivel
Dios. Lucas Finocchi compositor, cantante y guitarrista, charló con DIB sobre
conceptos básicos de la música aplicados a su banda. La presentación oficial del nuevo trabajo
discográfico será mañana en Guajira (49 nº 484) de la ciudad de La Plata.
¿Por qué le
pusieron Mostruo!?
En el año 2004
cuando empezamos a ensayar no teníamos nombre y Alfredo (Calvelo), que era
amigo de la banda y nos ayudó desde el principio, nos preguntó como venía el
monstruo, como diciendo el engendro ese que vienen armando y de ahí quedó
“Mostruo!”.
Hoy con la salida
del quinto disco ya no se puede seguir etiquetándolos como una banda “setentosa
y visceral”. ¿En qué creen que fueron
cambiando?
Las etiquetas
siempre te la ponen y no hay que renegar de eso. Es parte del juego del rock.
Empezamos siendo una banda con más humor, que de a poco lo fuimos perdiendo o
le dimos menos lugar. Básicamente lo sacamos de las canciones. Al principio nos
reíamos del rock y después fuimos mutando a canciones más personales o más
íntimas. Y con respecto a lo “setentoso” tiene que ver con la forma de tocar.
En lo personal toco la guitarra de esa manera porque aprendí a tocar así escuchando
Jimi Hendrix, Stevie Ray Vaughan, Deep
Purple, también Spinetta y Jaime Roos.
Aunque al principio fuimos por ese lado del rock, no fue una estrategia,
después fuimos incorporando más cosas, hasta encontrar nuestro propio estilo
personal.
¿Cómo se
conocieron con Kubilai Medina?
Desde el primer
ensayo. Kubo se estaba juntando con Luli (Mutinelli), el primer batero y Fede
(Mutinelli) me llamó porque nos conocíamos. De hecho yo ni sabía que era el
hijo de Alejandro Medina. La anécdota fue que cuando vi una foto en su casa le
dije “¿ése no es el de Manal?” y me contestó “sí, es mi viejo”. Enseguida
pegamos buena onda.
Al sumar a “El
alquimista” Calvelo como miembro estable desestructuraron la formación clásica
de Mostruo!, ¿por qué ahora fue el momento?
Alfredo ya era
productor y conocía mucho la banda. Nosotros hacía mucho tiempo que estábamos
buscando un “ruidista”, alguien que le sumara sonidos que lo corra de lo que
veníamos haciendo. Y no dábamos con la persona. ??l estaba ahí y no sabíamos si
quería tocar en una banda, con lo que eso implica. Le preguntamos y aceptó. Fue
todo muy natural porque él ya conocía nuestra música.
¿Cómo se manejan
a la hora de componer teniendo en cuenta que son dos voces?
Yo siempre canté
y Kubo también. La composición es clásica, a veces él viene con un tema y lo
armamos entre todos, otras veces yo voy con un tema y también lo armamos entre
todos. Pero otras veces he armado alguna canción para que la cante él, porque
tiene un registro mucho más amplio, lo que está buenísimo para componer. Y hay
temas que tienen una composición grupal. De hecho en el último disco le pasé
una letra a Alfredo y él lo terminó de armar.
¿Cuándo empieza a
surgir la idea de “Moderno”?
Fue un proceso
largo, desde que salió el anterior en 2014 hasta ahora pasaron muchas cosas. En
un momento había temas pero no le dábamos mucha
bola como para sacar un disco. Pero cuando Luli nos dice que se va a
vivir afuera, se apuró un poco para poder grabarlo con él antes de que se
fuera, una especie de regalo de despedida. Fue grabado en diciembre de 2017 y
llevó todo el 2018 para armarlo. Le pusimos “Moderno” básicamente porque no lo
es. Una especie de último chiste en donde nos reímos de los dinosaurios que
somos. Le pusimos teclados que eran “modernos” en el `71. Aunque realmente fue
distinto el proceso del disco, tanto con la incorporación de Alfredo y la
producción de Juan Ravioli, el cual le dio mucho lugar a la melodía.
¿En qué momento
llega este último disco?
Son 15 años y en
este proceso pasaron muchas situaciones con la banda. Muchos cambios. Y también
somos conscientes que ya no esperamos mucho que pase algo, con lo que nos
sucede ya estamos contentos. Podemos tocar, podemos grabar, tiene cierto
esfuerzo y hay que despegarse de esa idea de que el éxito sólo se logra con la
masividad. Yo siento que somos muy exitosos en términos reales. Este disco no
agarra en un momento de madurez porque son muchos años y un momento de
agradecimiento a lo que nos pasa. En este contexto de país cuando tenés algo
que te hace bien, tenés que hacer un esfuerzo para cuidarlo. A veces te da la
sensación que no tiene sentido nada. Una guitarra te sale lo mismo que estar
cinco años tocando. Y es cierto que si te ponés materialista, cagaste. Por eso
cuando vos tocás y se arma ese ritual, que para La Plata es tan particular, ahí
ya te devuelve mucho.
Siguen apostando
al físico, ¿por qué?
Esta vez lo
dudamos. Pero dijimos fabriquémoslo, porque necesitamos tenerlo. Si vas a
presentar un disco, que esté. Hacemos un trabajo super austero, para que no sea
muy caro y lo podamos vender barato. Todo tiene sentido si el disco circula.
Más allá de lo físico, el disco sigue siendo como nuestro cuadro, es nuestra
pintura de 10 canciones, que enmarca esta época. Eso de sacar simples tiene
otra lógica, que no me puedo vincular fácilmente. Cuando conocí a la bandas fue
a través de sus discos, por ejemplo a (Deep) Purple lo conocí a través de
“Machine head”, a Queen con el “Grandes éxitos” y en casa tenía “Revolver” de
The Beatles. Para mí el disco sigue siendo un concepto en sí mismo.
¿Cómo ven el
panorama musical actual?
Estamos tratando
de entender la notoria caída económica, se hace más difícil tocar y que sea
sustentable. A la gente se le hace difícil pagar una entrada y todo esto frena.
Ahora también creemos que de este tipo de crisis aparece algo interesante, hay
movimientos como el trap, que entiendo que ahí hay algo más punk y rebelde de
lo que venía pasando con el rock. Se ha masificado rápido y te cruza
transversalmente. La música siempre encuentra su camino.
¿Qué es el rock
para ustedes?
Yo nunca me
identifiqué con ser rockero arriba y abajo del escenario. Todos esos músicos
que idolatraste, se empiezan a caer. Lo mío pasa por la curiosidad de componer
una canción y cómo hacer para que conmueva. Toda la otra parte del rock siempre
me pareció un mandato. (DIB) MR