La Plata,
abr 9 (DIB).- Un equipo de investigadores de las facultades de Ciencias
Veterinarias y Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) analiza
los efectos que produce el uso de aceites de cannabis en el tratamiento de
epilepsia idiopática refractaria en perros. En los casos observados, se
confirmó una disminución casi total de la frecuencia e intensidad de las
convulsiones.
Todos
los caninos sobre los que se aplica el tratamiento fueron diagnosticados, a
través de análisis clínicos y de una resonancia magnética nuclear (RMN), con epilepsia
idiopática con características de refractaria a los tratamientos
antiepilépticos clásicos.
Es
importante aclarar que la epilepsia se denomina idiopática cuando no existe una
causa identificable, para diferenciarla de la epilepsia secundaria o
sintomática que es consecuencia de traumatismos, tumores cerebrales o
malformaciones genéticas.
Al respecto,
la directora del proyecto, Fabiana Landoni, explicó que “la iniciativa se
presenta como un complemento a las medicaciones clásicas, con la idea de
reducir a lo largo del tratamiento las dosis de los antiepilépticos
tradicionales que en muchas oportunidades no son eficaces”.
La
iniciativa evalúa los efectos de dos aceites de cannabis elaborados por la
Facultad de Ciencias Exactas, a través del Centro de Investigaciones del
Medioambiente (CIM-UNLP-Conicet), y bajo la coordinación de Darío Andrinolo. Uno
de estos aceites de alta dominancia THC y el otro de dominancia equilibrada en
el tratamiento de epilepsia refractaria canina.
El
estudio que se lleva a cabo en la UNLP es multi-céntrico, es decir que se
recibe también a pacientes derivados por otros centros veterinarios, no sólo a
los que se presentan en el Hospital de animales que posee la Facultad.
Durante
este proceso se monitorea a los perros de forma controlada, estandarizada, utilizando
escalas para evaluar los cambios en los episodios convulsivos a tiempos
determinados; controlando de este modo la evolución de la epilepsia tras el
tratamiento. Para ello se implementa un diseño del tipo
“pre-test/post-test”, es decir un diseño experimental
que consiste en comparar el estado, la frecuencia e intensidad
de convulsiones antes y después de recibir el tratamiento con aceite de
cannabis.
Landoni
explicó que “de los seis caninos que forman parte del proceso de evaluación
vigente, tres ya superaron los 2 meses de tratamiento. Tres de los perros mostraban
al inicio de la aplicación del nuevo tratamiento cuadros epilépticos severos,
con más de 4 crisis convulsivas diarias. En algunos casos alcanzaban el estatus
epilepticus, es decir, crisis convulsivas de más de 1 hora de duración”.
La
especialista detalló que “todos los perros estaban recibiendo medicación
antiepiléptica tradicional, que incluía más de un fármaco a dosis altas, sin
tener mejoramiento de los cuadros clínicos. Gracias a la terapia con aceite de
cannabis, las convulsiones se redujeron sensiblemente, e incluso a dos de ellos
se les pudo reducir la dosis de al menos uno de los antiepilpticos
clásicos en un 25%”. (DIB) FD