La Plata, sep 16 (DIB).- La ministra de Desarrollo Social,
Carolina Stanley, reconoció que “la inflación más alta de lo esperado es
el peor impuesto para las familias vulnerables”, pero aseguró que el
Gobierno tomó “medidas para solucionarlo”.
La funcionaria celebró la cantidad de partida presupuestaria que tiene el
Ejecutivo para programas sociales y resaltó que el ingreso de las personas
“no es lo único que tiene que ver con la pobreza estructural”.
“Cambiamos realidades muy concretas. Hemos transformado muchos barrios
populares que ahora tienen cloacas, que tienen asfalto y en los que ahora hay
transporte público. Son familias que han mejorado su calidad de vida”,
destacó.
En diálogo con radio Mitre, Stanley precisó que “siete
de cada diez pesos” del presupuesto nacional “son destinados a
inversión social”, pero aclaró que “no son solo planes”, sino
que también “es trabajar en infraestructura, educación y salud”.
En este sentido, remarcó que los tres grandes objetivos de
su cartera son “cuidar los ingresos de las familias, cuidar los precios de
la canasta básica y atender la emergencia alimentaria”. Y agregó: “Soy
una persona que gestiona, soy parte de un equipo que cree en una Argentina que
merece estar en otro lugar y que está atravesando una situación difícil. Hay
que entender a los argentinos y frente a eso tomar las medidas necesarias”.
Por otra parte, Stanley sostuvo que el Gobierno ha
“hablado mucho” con los movimientos de trabajadores informales sobre
la posibilidad de que haya saqueos en diciembre y señaló que “a quienes
más perjudica ese tipo de cosas es a las familias vulnerables”.
Además, comentó que los episodios de este estilo ya
registrados en algunas provincias “fueron situaciones muy puntuales que
estuvieron orquestadas por las redes sociales y tenían que ver con cuestiones
delictivas o con algo muy armado”. (DIB) FD