Llegan los Reyes Magos y La Befana: quién es esta anciana célebre en Italia vinculada a la "epifanía"
La celebración de La Befana, como tantas otras, resulta un sincretismo de viejas creencias paganas con rituales cristianos. Eso sí: que no traiga carbón.
La Befana, una tradición italiana que también celebran las colectividades de inmigrantes en Argentina.
Cada 6 de enero La Befana, la anciana más célebre de Italia, llega en su escoba, con una bolsa cargada de sorpresas, buenas y malas. Es que, de acuerdo al ritual, a los niños y niñas que se hayan portado bien el año anterior les deja un dulce, y a quienes se hayan portado mal, les deja un carbón.
Lo cierto es que esta festividad vinculada a la epifanía o manifestación de gracia divina, la misma que subyace en la creencia de los Reyes Magos, se realiza año tras año en toda Italia y, también, en países como Argentina, a través de las distintas asociaciones de descendientes de inmigrantes, que reavivan la tradición.
La etimología de la palabra "epifanía" hace referencia al griego antiguo, y el vocablo es utilizado para indicar una manifestación o aparición divina.
El significado pagano de la Epifanía, antes del cristianismo, estaba vinculado a rituales para lograr buenos cultivos y cosechas: desde los siglos X a VI a.C. y, en la antigua Roma y la Edad Media se ligaba a las celebraciones romanas del solsticio de invierno que se prolongaban durante 12 días después del 25 de diciembre, representando cada día uno de los 12 meses del año.
En tanto, la Epifanía como fiesta cristiana conmemora la presentación de Jesucristo al mundo, el momento en que los tres Reyes Magos llegaron a Jerusalén desde Asia, Europa y África para adorar a la encarnación de Dios. Para las iglesias occidentales, esta ocasión se celebra el 6 de enero, exactamente 12 días después del 25 de diciembre, día de Navidad.
Los orígenes de La Befana, personaje típico del folclore italiano vinculado a la Navidad, se remontan a antiguos ritos propiciatorios paganos que fueron heredados por los romanos. En las 12 noches siguientes al solsticio de invierno, se creía que misteriosas figuras femeninas sobrevolaban los campos montadas en escobas para propiciar futuras cosechas.
El sincretismo o fusión de los rituales mencionados, más algunos simbolismos de la mitología germánica, dieron lugar a la leyenda de La Befana tal y como se celebra hoy en día: una anciana que viaja en escoba en la noche del 5 al 6 de enero visita a los niños para llenar de caramelos o carbón las medias que dejan en las chimeneas o ventanas.
escobas befana
Eventos especiales
La tradición de La Befana tiene además su costado culinario, como todos los rituales. Para esperarla, se cocinan galletitas de manteca con granas, cuya preparación es muy sencilla y de la que pueden participar los más chicos.
Varias ciudades italianas celebran esta festividad con eventos especiales. Según explica el sitio italia.it, en el Parque de los Acueductos de Roma el 6 de enero se celebra la "Carrera por la Befana", una prueba deportiva de 10 kilómetros en pleno invierno. Además, en Castel Sant'Angelo, en la plaza Navona, se puede asistir a un desfile de disfraces.
En Venecia se realiza la Regata della Befana, en la que personas disfrazadas de Befana van en canoas con remos por el Gran Canal. En Verona se prepara un gran muñeco de La Befana que se prende fuego durante la ceremonia del "rogo della vechia" (quema de la vieja).
En otras localidades cercanas a la costa, el 6 de enero es el momento del "tuffo" (chapuzón) della Befana: se trata de un baño en grupo en el mar en el que todos los que se animen al frío del agua pueden participar.
Pero el pueblo que guarda la casa de La Befana es Urbania, en la provincia de Pesaro y Urbino. Allí se realiza la gran fiesta, que dura cuatro días, y la ciudad se transforma en la verdadera Aldea Befana.
casa befana
La casa de La Befana en Urbania, Italia. (Italia.it)
Reyes en camellos, ancianas en escobas, zapatitos, medias, pasto y agua: lo cierto es que el 6 de enero es la fecha para alcanzar una epifanía, esa suerte de conexión divina que profundiza la esperanza renacida en la Navidad.