La competencia desleal y peligrosa que enfrentan las 300 discotecas bonaerenses
Mientras la “noche paralela” crece en la clandestinidad sin controles más que el que realiza el Ministerio de Seguridad bonaerense (con muy pocos recursos para la dimensión del territorio), las discotecas hacen malabares para subsistir ante la crisis económica. Los empresarios del sector piden reglas claras y una adecuación a la realidad.
Las discotecas enfrentan no sólo la crisis económica, también los altos costos que implicar estar dentro de la ley.
Aunque la entrada a una discoteca no es mucho más cara que ir al cine, el sector vive un duro momento por la competencia de la noche "clandestina".
Skylab, la mítica disco de San Justo que pertenecía a Johnny Allon, es una de las tantas que cerró en la provincia.
Las fiestas clandestinas constituyen una competencia desleal. En ellas no hay controles, seguridad, higiene, en fin, ningún tipo de garantía.
Por la retracción del consumo, la actividad turística y recreativa tuvo en enero una caída del 5,2%, y el rubro discotecas no fue una excepción. Al contrario, confirma una tendencia de los últimos años, que se agrava aún más con el aumento del costo de servicios y tasas, que en algunos casos tienen aumentos de hasta el 500%.
Ante este escenario -bajó el ingreso del público consecuente con su poder adquisitivo, y por ende bajó la diversión-, el entretenimiento pasa a un último plano cuando se deben administrar los escasos pesos.
En ese marco, la Cámara Empresaria de Discotecas y Bares de la provincia de Buenos Aires (CEDIBBA), la entidad que nuclea a los propietarios de locales nocturnos en el territorio bonaerense, está centrando sus demandas en varios frentes:
En el terreno laboral, la Cámara sostiene que los costos de mantenimiento y salarios han subido por encima de lo que el público puede pagar en puerta, además de que es necesario una adecuación a la realidad de las discotecas; muchas de ellas sólo abren un par de días por semana y algunas solo un día. “Tal como detallamos los concurrentes dejaron de venir o no tienen dinero. Estamos ante el potencial exterminio de una actividad que en los últimos años se pudo profesionalizar, con una extensa normativa en materia de seguridad antisiniestral, y del propio manejo de masividad de público”, expresa CEDIBBA.
discotecas a la mitad rs
En los últimos 30 años se realizaron todo tipo de mejoras respecto al funcionamiento de estos establecimiento, desde registrarlos, hasta realizarles controles rutinarios, cámaras de seguridad, ambulancia y un sin fin más de reglamentaciones, que han sido cumplidas por todos los locales habilitados. Pero aún no se tiene en cuenta la necesidad de reformar la Ley 14.050, conocida como la Ley de Nocturnidad, respecto a las edades del público que va a las discos.
Entre las propuestas de la Cámara están que se autorice el ingreso de jóvenes a partir de los 16 años; y que se contemple que el cese de venta de alcohol debe extenderse después de las 04:30 porque eso fomenta que la gente se retire a fiestas clandestinas donde no hay controles, ni horarios de cierre ni ninguna regla que cumplir. No se tiene en cuenta que los jóvenes están en la calle con el consentimiento de los padres, y van donde les gusta y la pasan bien. Si las discotecas no le permiten el ingreso, (amen que son expertos en adulterar la app Mi Argentina o entrar con DNI ajeno, cuando quieren ingresar a una disco controlada), ellos van donde no les piden ni exigen nada, con el riesgo que ello conlleva
"Hay discotecas que sólo abren uno o dos días por semana"
A propósito de este contexto, DIB consultó a Carlos López, el presidente de la Cámara de Empresarios de Discotecas y Bares de la Provincia de Buenos Aires (CEDIBBA), empresario de larga trayectoria en el sector y dueño de la conocida disco Chankanab en la localidad de San Martín. Aquí, sus afirmaciones más importantes:
“Continuamente tengo reuniones con funcionarios tendientes a lograr una flexibilidad en nuestra actividad que se adecue a la realidad del país y de nuestro sector en particular. Por ejemplo, se suele señalarnos por tener empleados no registrados. Hoy es imposible registrarlos como empleados fijos porque hay discotecas que abren uno o dos días a la semana, no se puede tomar a un empleado por 4 o a lo sumo 8 días al mes”.
“Hace doce años que vengo planteando la necesidad de un régimen especial para nuestro sector. Amén de esto proliferan gremios que nada brindan a los trabajadores del sector y que siquiera tienen obra social para los que quieren sumar a sus sindicatos”.
“Lo peor es que de la forma en que trabajamos y teniendo en cuenta que abrimos 4 o como máximo 8 turnos al mes, casi todos nuestros trabajadores tienen este trabajo como secundario, y lo que es peor algunos son beneficiarios de planes sociales, por tanto si son registrados los pierden; de hecho, a muchos de nuestros representados si les toca una inspección del Ministerio de Trabajo, lo que menos preocupa es la multa, sino que el personal abandona el puesto, y lo difícil que es adiestrar personal para el servicio”.
El efecto pandemia en las discotecas
“En la pandemia estábamos absolutamente desvalidos, recuerden que fuimos la primera actividad en cerrar y la última en habilitarse, por lo que cada uno tuvo que sostener su disco con sus ahorros, sin contar con las más de 100 que no abrieron más. Por lo menos deberían entender que es una actividad que debe reglarse con una normativa en lo laboral, como se hizo en algún momento con diferentes actividades que se consideraron especiales por no alcanzar las horas de trabajo que marca la legislación”.
“Tampoco olvidemos que la provincia tiene 135 municipios y más de la mitad se maneja con sus propias normas de manera absolutista”.
Los peligros de la noche clandestina
Fiesta clandestina en Melo rs
“En la provincia hay discotecas con muchos años de actividad que están quebrando o directamente cierran, no sólo por la crisis económica sino porque le permiten a todos hacer cualquier cosa. Por ejemplo, si en un distrito hay cuatro discotecas, existen no menos de 50 bares en los que se baila, salones de fiesta que son boliches, galpones que son boliches, hasta las quintas son boliches, y en verano los corsos ya son bailes con show en la calle, y muchos municipios son partícipes de estos eventos. Entre el 20 de enero y el 5 de marzo, en el conurbano hubo no menos de 50 corsos que hasta las 5 de la mañana son como discotecas al aire libre, en las que se cobra entrada, se vende alcohol, sin ningún tipo de control”.
Una competencia desleal para las discotecas
“Las cifras son elocuentes, en la provincia de Buenos Aires quedan unas 300 discotecas habilitadas como tales. ¿Cuántos lugares hay donde se desarrolla la actividad bailable en la provincia de Buenos Aires? Miles. ¿Cuántos tienen documentación? Solo 300, de los más de 600 que había hace un par de décadas. Por eso muchas cierran, como la mítica Skylab de Johnny Allon, en San Justo. La Monica en Tigre y Campana.. Seria interminable seguir ampliando la lista”.
“Hoy, por cada discoteca registrada, hay unas 10 fiestas clandestinas con no menos de 200 personas cada una. Allí el alcohol es berreta y barato, hay droga -esto nadie lo puede negar-, la entrada es barata o directamente gratis, y obviamente, los controles no existen. Entonces, ¿cómo puede enfrentar esa competencia una discoteca? En las discos habilitadas te revisamos como si fuera en un aeropuerto. Y eso tiene un costo.
“Un empleado encargado del control de seguridad, para entrar a trabajar en una discoteca, debe hacer un curso de seis meses mínimo, sin olvidar que casi todos tienen a este empleo como actividad secundaria, por lo que nos es muy difícil conseguir gente idónea. Así y todos cumplimos con cada requisito que se nos impone. En una clandestina o en un resto bar, la seguridad no tiene ningún control o no está a cargo de profesionales, y después suceden las tragedias”.
disco generica rs
“Hoy un menor de 17 puede votar y manejar pero no entrar a una disco”
“Otro tema es la edad. Hoy, un chico de 17 años, que puede votar o manejar un auto, no puede entrar a bailar porque es menor. ¿Cuándo quieren que vaya a bailar? ¿A los 40? Por eso es necesario adecuar la legislación, además, esos chicos salen a la noche con la anuencia de los padres”.
”Cambió todo en los últimos años, no existen más las matinées de los años 90, para hacer una la edad tiene que ser entre 10 y 14 años, y ningún local bailable quiere trabajar con ese grupo etario”.
El nuevo riesgo, las UPD (Último Primer Día)
“Que no pueda tomar alcohol es otra cosa, no se le debe vender a los menores en las discotecas. Ahora yo me pregunto. En los viajes de egresados, ¿qué toman los chicos, yogurt? En los cumpleaños de 15, los compañeritos de la quinceañera, ¿toman chocolatada? No, toman alcohol. Cuando los padres organizan los UPD (Último Primer Día), que nosotros no permitimos en las discotecas porque entrarían menores, ¿los chicos no toman alcohol? No seamos hipócritas, muchos llegan borrachos al colegio después de las UPD en clubes, sociedades de fomento, salones de fiesta, quintas que, por lo general, alquilan los propios padres”.
“También está la posibilidad de que un menor entre con un documento falso, con el de otra persona, con una imagen trucha de Mi Argentina, los chicos son expertos en clonar un documento. Y los padres lo saben, como también saben que toman alcohol cuando salen de noche. Y si no pueden hacerlo en una discoteca, se van a las clandestinas".
El flagelo del alcohol y la droga
“Todos debemos tomar conciencia del flagelo del alcohol, pero la realidad es que la última campaña publicitaria sobre el tema fue en 2009. Y ni qué hablar del tusi, la droga sintética que hace estragos entre los jóvenes.
“Algunos hablan de que las discotecas también atraen menos gente por ‘cambios de hábito’. El principal motivo es económico, falta plata. Si se va menos a una discoteca o se come menos asado no es por un ‘cambio de hábito’”.
Skylab San justo rs
“No hay que mirar para otro lado”
“La pandemia demostró que el argentino necesita rodearse de gente, abrazarse, bailar. .En resumen, las autoridades deben entender que no podemos seguir trabajando sobre grises y en un terreno de enorme desigualdad con relación a “la noche clandestina”. En los municipios no pueden hacerse los desentendidos con una fiesta que se publicita por redes 15 días antes y cuya entradas hasta se compran en plataformas”.
“Cuando desaparezcamos todos los empresarios de discotecas van a venir improvisados. Hoy cualquier pibito de 20 años se junta con los amigos y se transforma en productor. Contratan el artista, lo llevan a un predio, meten 2.000 personas, y adelante. Pero si llega a haber una tragedia por la falta de controles, nadie se hará responsable".