La reestructuración que atraviesa el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) comienza a mostrar consecuencias concretas en Balcarce. Según datos relevados por el periódico La Vanguardia, ya fueron aceptados 43 retiros voluntarios en la Estación Experimental Agropecuaria local, lo que representa el 18% de una planta de 239 trabajadores.
Los números preocupan porque gran parte de las desvinculaciones corresponden a personal altamente calificado que desarrolló su carrera profesional dentro del INTA y que constituye uno de los pilares de la investigación agropecuaria nacional.
Los ajustes en Balcarce
De los 43 retiros aceptados, 24 corresponden a profesionales, entre ellos cinco jefes de Agencias de Extensión Rural. Los otros 19 trabajadores son técnicos vinculados a laboratorios, tareas de campo y áreas administrativas, todos de gran reconocimiento nacional e internacional.
La Estación Experimental Agropecuaria Balcarce ocupa un lugar central dentro de la estructura del INTA. No solo es uno de los principales centros de investigación agrícola y ganadera del país, sino que además integra un modelo único de articulación científica a través de la denominada Unidad Integrada Balcarce, que vincula al INTA con la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Mar del Plata.
El panorama nacional del INTA
A nivel nacional, el INTA cuenta actualmente con alrededor de 5.700 trabajadores bajo convenio, cerca de mil menos que al inicio de la actual gestión. Sin embargo, el Gobierno nacional busca profundizar esa reducción mediante un programa de retiros voluntarios que tiene como objetivo alcanzar unas 1.200 desvinculaciones más.
Días atrás, el director de la Estación Experimental Agropecuaria Balcarce, Facundo Quiroz, sostuvo que la mejor manera de defender al INTA es conocerlo, en referencia al rol estratégico que cumple el organismo en la generación de conocimiento aplicado al desarrollo productivo.
Fuente: Agencia DIB