En los últimos días un vecino de Balcarce de 78 años vivió un curioso episodio en el Hospital Municipal, cuando acudió a la guardia por tos persistente y dolores en el pecho y el médico, en lugar de recetarle medicamentos, le prescribió una infusión con sal y laurel, y vapores de cebolla.
Todo ocurrió, según cuenta La Vanguardia, cuando el hombre se acercó junto a su hijo a la guardia del Hospital Municipal de Balcarce, con un cuadro persistente de tos y dolor en el pecho. Esperaron cerca de una hora y media hasta que el hombre fue atendido por un médico de familia.
Grande fue su sorpresa cuando el facultativo no le realizó al septuagenario ningún estudio de rutina y se limitó a a recomendar la ingesta abundante de agua, así como una infusión preparada con agua, sal y laurel y vapor de cebolla. Esta preparación debía ser consumida dos veces al día durante una semana, con la indicación de renovarla cada noche.
receta
La "receta" que le dieron al hombre en Balcarce.
La Vanguardia
Además, le prescribió Acemuk 600, un mucolítico en comprimidos efervescentes.
Nueva consulta
Al día siguiente el vecino, no conforme con la atención recibida, decidió consultar a su médico de cabecera, quien le proporcionó un tratamiento acorde a su estado clínico.
La situación generó sorpresa entre otros profesionales de la salud, quienes expresaron su asombro ante las "inusuales" indicaciones del médico de la guardia.
Remedio "de abuela"
El vapor de cebolla es un preparado casero que se usa para aliviar la congestión nasal y la tos, ya que los compuestos de este vegetal pueden ayudar a fluidificar el moco y calmar las vías respiratorias. Es un remedio casero popular para aliviar síntomas de gripe o alergias, aunque no curan la causa subyacente y no sustituyen al tratamiento médico.
Se puede preparar hirviendo cebolla o colocando trozos en la habitación por la noche.