El Gobierno nacional sigue con atención, aunque con cautela, la filtración de un documento interno del Pentágono que sugiere un eventual cambio en la postura de Estados Unidos sobre la disputa por las Islas Malvinas.
La información, difundida por Reuters, abrió un escenario de expectativa en el presidente Javier Milei y el canciller Pablo Quirno, que aún así insisten en la necesidad de actuar con mucha cautela.
En ese marco, fuentes oficiales remarcaron a DIB que cualquier modificación en el posicionamiento de Washington sería positiva, pero subrayan que la Argentina mantiene su histórica postura basada en la negociación bilateral, tal como establece la resolución 2065 de la ONU.
Mirada prudente del Gobierno
El presidente Javier Milei ya había anticipado una mirada prudente. Aseguró que su gestión impulsa el reclamo en todos los foros internacionales y destacó avances en la obtención de nuevos apoyos, como el que otorgó Chile, aunque aclaró que la resolución del conflicto no depende exclusivamente del país.
Por su parte, el canciller Pablo Quirno reforzó el planteo soberano y cuestionó la ocupación británica, al tiempo que rechazó los argumentos vinculados a la autodeterminación de los habitantes de las islas. En la misma línea, desde el oficialismo remarcan que se trata de una disputa entre Estados.
La reacción del Reino Unido no tardó en llegar: desde Londres ratificaron que la soberanía “no está en discusión” y recordaron el resultado del referéndum de 2013, no reconocido por la Argentina. En paralelo, voceros estadounidenses evitaron definiciones públicas y reiteraron la neutralidad histórica en el conflicto.
Más allá de los cruces diplomáticos, el episodio vuelve a poner en el centro de la escena un reclamo que sigue abierto y que, para el Gobierno, requiere “cerebro frío y estrategia” para avanzar.
Fuente: Agencia DIB.