viernes 17 de abril de 2026
17 de abril de 2026 - 13:31

El Superclásico que paraliza al país llega con River y Boca en racha

El Superclásico argentino llega con dos equipos en un buen momento, pero ambos sufrieron bajas importantes en sus partidos de Copa.

El prestigioso diario inglés The Observer, bajo el título “50 eventos deportivos que no podés dejar de ver antes de morirte”, consignó al Superclásico del fútbol argentino como una cita impostergable en esta vida. Y aquellos que son protagonistas de alguna u otra manera, desde los jugadores hasta los hinchas, tienen claro que es un partido único.

Entonces, no importa todo lo que haya sucedido hasta ese momento. River y Boca -el orden de los factores no altera el producto pero corresponde a la localía- saben que el mano a mano de este domingo, a las 17 en el Monumental, los interpela.

Ahora, es insoslayable hablar del presente de uno y otro. Y por primera vez en mucho tiempo, los dos colosos de estas latitudes llegan en holgados. Por los resultados y por un rendimiento, aun con claroscuros, que inclina la balanza positivamente.

El River de Chacho

River cortó la sangría del segundo ciclo de Marcelo Gallardo con la contratación de Eduardo Coudet. Y a partir de la llegada del Chacho, el equipo encadenó cinco victorias consecutivas en el campeonato: Huracán (2 a 1), Sarmiento (2 a 0), Estudiantes de Río Cuarto (2 a 0), Belgrano (3 a 0) y Racing (2 a 0). En la Sudamericana, además, empató con Blooming en Bolivia (1 a 1) y venció a Carabobo (1 a 0 en Núñez). Los números son inobjetables y el nivel, superior al que mostraba el conjunto del Muñeco aunque, como bien dijo el propio entrenador, “hay mucho qué mejorar”.

Boca también está en alza. Hace doce partidos que no pierde y aunque viene de empatar con Independiente en el ámbito doméstico, empezó con el pie derecho la Libertadores a bordo de dos triunfos: Universidad Católica en Chile (2 a 1) y Barcelona de Guayaquil en la Bombonera (3 a 0). Claudio Úbeda encontró el equipo que, incluso con la rotación profunda que hizo entre un partido y otro, comienza a convencer a los hinchas. De hecho, el entrenador rosarino de 56 años pasó de ser silbado a recibir los primeros aplausos. Hasta firmó una camiseta que le arrojaron de la platea cuando estaba terminando el choque con los ecuatorianos.

Las bajas

River y Boca sufrirán ausencias de peso producto de sus participaciones internacionales. El miércoles, en el mano a mano con los venezolanos, se lesionaron Fausto Vera y Juan Fernando Quintero, lo que representa un gran problema para el millonario. El ex volante de Argentinos Juniors, Corinthians y Atlético Mineiro sufrió un esguince del ligamento colateral medial de su rodilla derecha y el colombiano, un desgarro en el psoas izquierdo.

Vera fue uno de los pocos titulares que jugaron por la Sudamericana (los otros dos, Santiago Beltrán y Sebastián Driussi). Juanfer era una buena alternativa para el segundo tiempo.

Más grave es la lesión de Agustín Marchesín. El arquero de los xeneizes se rompió el ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha a los 10 minutos del primer tiempo contra Barcelona de Guayaquil. Será operado y estará ocho meses afuera de las canchas. "No es fácil digerir ni explicar lo que siento, jugar la Copa Libertadores con Boca era el mayor sueño de toda mi vida", consignó el futbolista en sus redes sociales.

Boca no utilizará el cupo para incorporar un arquero. Al menos, hasta después del Mundial. En principio, Leandro Brey pasará a ser el titular y Javier García, de tercero a suplente.

El uno contra uno

River encontró en Beltrán al arquero sensación y, probablemente, al sucesor de Dibu Martínez. El número uno de 21 años mostró aplomo para hacerse cargo de un arco pesado que Franco Armani tuvo que dejar por lesión. En 16 partidos disputados desde su debut en Primera, sumó 9 vallas invictas.

La defensa tendrá a dos campeones del mundo en los laterales (Gonzalo Montiel y Marcos Acuña) y dos centrales que vienen firmes (Lucas Martínez Quarta y Lautaro Rivero).

En el mediocampo habrá un problema por la salida obligada de Vera. ¿Jugará el pibe Juan Cruz Meza? Aníbal Moreno se corporizó en el eje del 4-1-3-2 que pergeñó el Chacho para River, a fin de cuentas su esquema favorito.

Con la lesión de Quintero, amerita el ingreso de Kendry Páez, que lo reemplazó ante Carabobo y fue clave en el gol de Driussi, que continuará como número “9”. El delantero se destapó con el Coudet. Todo indica, además, que volverán Tomás Galván y Facundo Colidio.

Boca, dicho está, tendrá a Brey bajo los tres palos. El joven de 23 años fue una gran apuesta de Juan Román Riquelme y alterna buenas con malas. Está ante la gran oportunidad de jugar la Libertadores, nada menos, por la lesión de Marchesín.

En el fondo podría meterse Nicolás Figal, pero como lateral derecho. No conforman ni Marcelo Weigandt ni Juan Barinaga. Los centrales serán Lautaro Di Lollo y Ayrton Costa y por la izquierda continuará Lautaro Blanco, clave en los primeros dos goles frente a los ecuatorianos.

En el medio estarán Santiago Ascacíbar, Leandro Paredes, Milton Delgado y Tomás Aranda, con sus notables prestaciones en los últimos partidos. En la zona neurálgica, el corazón azul y oro late más fuerte.

Y arriba, el doble “9” estará compuesto por Miguel Merentiel y Adam Bareiro. El paraguayo será el foco de las miradas, con algo de morbo, claro. Jugó 16 partidos en River y no metió ni un gol. En Boca, lleva 5 en 9 encuentros y sueña con gritar uno en la cancha donde se le negó con la banda roja sobre el pecho blanco.

El árbitro

Darío Herrera (41 años) vivió la que tal vez sea la mejor semana de su carrera. Fue confirmado como uno de los tres mundialistas (los otros serán Yael Falcón Pérez y Facundo Tello) y designado como juez principal del Superclásico.

Como sucede siempre, alrededor del referí ya hay polémica. Los jugadores de Boca se expresaron antes del partido con entrevistas en una zona mixta que pareció montada para meter presión. Merentiel, Figal y Paredes se refirieron al neuquino. En River tomaron nota. También es cuestionado Héctor Paletta, más allá del rumor que circuló en las últimas horas, que sería del agrado de Riquelme.

Lo cierto es que Herrera estará ante su séptimo Superclásico. Debutó en la Copa Libertadores 2015, ni más ni menos que en el partido del gas pimienta. El saldo es favorable a Boca, con tres triunfos. Los otros duelos fueron empates y una victoria de River que tuvo el condimento de un penal de Agustín Sandez a Pablo Solari el 7 de mayo de 2023. Ese día, expulsó tres jugadores.

El campo de juego

Lejos de sus mejores condiciones, los recitales de ACDC dejaron marcas. Las carpetas utilizadas por la empresa organizadora no funcionaron y la decisión de cambiar el césped de verano por el de invierno antes de lo previsto, tampoco.

La parte más afectada está cercana a la tribuna Centenario, justamente el lugar donde se estableció el escenario en el que actuó la banda de rock australiana.

La realidad, claro, se verá cuando la pelota empiece a rodar, muy a pesar de que el piso esté desparejo. Entonces, River y Boca se pondrán en acción y tocarán su propia música.

Fuente: Agencia DIB

Ver más

Tu comentario

Las Más Leídas

Te Puede Interesar