La Plata, abr 9 (DIB/AMPOLIACI??N).- El gobierno nacional evalúa modificar el
decreto reglamentario que rige el funcionamiento de las elecciones Abiertas
Primarias Simultáneas y Obligatorias (PASO) para evitar que la oposición
peronista pueda, eventualmente, avanzar en una unificación de su oferta
electoral territorio bonaerense, lo que implica un riesgo suplementario para
María Eugenia Vidal.
La reforma fue
pedida al ministerio del Interior nacional por gobierno bonaerense, cuyo jefe
de Gabinete, Federico Salvai, elevó incluso un estudio con el entramado legal
que sería necesario alquilar. Básicamente, consiste en evitar que puedan reeditarse
este año las llamadas “listas espejo” o “listas colectoras”, para lo cual sería
necesario modificar el artículo 15 del decreto 443/2011.
Se trata del
conocido mecanismo mediante el cual varias listas de una categoría inferior
pueden ir unidas a solo una boleta de superior, algo que fue usado varias veces
por el peronismo. Y es justamente contra ese sector que el gobierno busca
operar, ya que como informó DIB el sábado pasado, existen tratativas para que
todas las boletas presidenciales del peronismo lleven el mismo candidato a gobernador.
En concreto, la
idea, cuyo principal impulsor es Sergio Massa, es que los candidatos
presidenciales de Alternativa Federal (Roberto Lavagna, el propio Massa o Juan
Manuel Urtubey) y Cristina Kirchner -o quien asuma esa postulación si ella no
juega- lleven el mismo postulante a la gobernación. Lo nombres posibles son los
que ya circulan: Axel Kicillof, Martín Insaurralde o Verónica Magario. Hay
quien mira al tigrense también, aunque él asegura que no se baja de la presidencial.
Las negociaciones
están abiertas y está muy lejos de haber una confirmación, pero quienes
impulsan la unificación aseguran que hoy usar el mecanismo es totalmente
posible en términos legales. Recuerda que Cambiemos lo usó para garantizar su
histórico triunfo de 2015 en Jujuy, donde Gerardo Morales fue candidato a
gobernador enganchado tanto a la boleta de Macri como a la de Massa.
Aunque la dificultad
política de llegar a un acuerdo de ese tipo es alta, en el gobierno bonaerense
no quieren correr riesgos innecesarios: con Macri con una intención de voto del orden del 25% en la Provincia y
Vidal aventajando apenas al candidato peronista
mejor rankeado, una unificación opositora es un riesgo electoral suplementario
que en La Plata no están dispuestos a correr.
El cambio
A nivel técnico, el artículo 15 establece que “en el
acta de conformación de las alianzas pueden establecerse acuerdos de adhesiones
de boletas de diferentes categorías para las elecciones generales, con otras
agrupaciones políticas no integrantes de la alianza, siempre que las listas a
adherir resulten ganadoras en sus respectivas elecciones primarias”.
Con esa redacción, “un candidato a gobernador se podría
asociar con varios candidatos a presidente para aparecer en distintas listas y
luego sumar los votos y eso rompe el espíritu de la PASO”, dicen en
Gobernación.
La sugerencia de Vidal es que el
Presidente modifique con otro decreto ese artículo, antes de firmar la
convocatoria a las elecciones generales de octubre. Fuentes del oficialismo
calculan que eso podría ocurrir esta misma semana. Con ese cambio, la
gobernadora quedaría facultada para convocar los comicios bonaerenses (y
adaptar a la par la legislación provincial). (DIB)