La Plata, sep 21 (DIB).- El traspaso del
subsidio al transporte por parte del Gobierno nacional a las provincias y
municipios en 2019, despertó la inquietud entre intendentes, preocupados por la
posibilidad de tener que hacerse cargo de ese diferenciado para impedir que se
disparen las tarifas. Ante eso, en una reciente visita a Bahía Blanca, la
gobernadora María Eugenia Vidal dijo que la Provincia lo absorberá.
Así se lo confirmó la mandataria provincial al
intendente Héctor Gay, uno de los primeros en manifestar su preocupación y
quien dio a conocer la noticia. “Si se quita el subsidio, el Municipio no
podría bancar el desfasaje”, había dicho el jefe comunal.
Si bien la medida no fue confirmada
oficialmente, según pudo saber DIB el traspaso del subsidio le costaría a la
Provincia unos 25.000 millones de pesos.
“Es algo importante, porque si no se hace
cargo la Provincia la Municipalidad no podría hacerlo y repercutiría en un
fuerte aumento de las tarifas”, agregó Gay. Cabe señalar que Bahía Blanca tiene
el boleto más caro del país con un pasaje convencional de $ 18,55.
La semana pasada el Gobierno nacional anunció
que le traspasará en 2019 a las provincias y municipios la responsabilidad
fiscal de subsidiar el autotransporte público de pasajeros local por unos
60.630 millones de pesos.
Según datos del ministerio de Transporte de la
Nación, el Estado financia el 60% del boleto de colectivo en promedio en el
país, por lo que la supresión de los subsidios en algunas jurisdicciones que no
puedan pagarlo repercutirá en un aumento fuerte del precio del viaje para el
pasajero.
Pasarles la responsabilidad a los gobernadores
e intendentes fue una de las medidas que encontró el ministro de Hacienda,
Nicolás Dujovne, para avanzar hacia el déficit fiscal primario cero en 2019, en
medio de un ajuste total que alcanza los 500.000 millones de pesos.
La preocupación no era sólo de intendentes,
sino que también alcanzaba a empresas de transporte. En Luján, el presidente de
Transportes 11 de Junio, Alberto Barba, también manifestó su inquietud al
respecto, y advirtió que aunque continúen los subsidios no se sabe “hasta
cuándo vamos a poder seguir prestando el servicio”.
Cabe señalar que el año pasado, a través de
una campaña gráfica instalada en sus unidades, la empresa visibilizó la
situación al advertir que “Ante una actitud irresponsable del Estado, es
indispensable reducir los servicios para sobrevivir”. Además, desde hace años afirman
que no se pueden ampliar recorridos o incorporar nuevas rutas.
“Más allá de los aumentos de combustibles, nos
han bajado los cupos que vienen subsidiados”, sostuvo Barba. Y además dijo que
la actividad también sufre las consecuencias de la retracción económica y el
golpe a la economía familiar. “Mermó la cantidad de pasajeros transportados”.
(DIB) MCH