La Plata, jul 29 (DIB).- En los últimos 10 años los alumnos
de la provincia de Buenos Aires perdieron casi seis meses de clases como
consecuencia de los paros docentes, una modalidad de protesta que en 2018, pese
a la intensidad y lo prolongado del conflicto salarial con la Provincia,
resultó hasta ahora más moderada.
Los datos, recolectados de estadísticas oficiales, fuentes gremiales
y archivos periodísticos, son elocuentes: entre 2008 y 2017 se dieron 118
paros. Dicho de otra forma, casi cuatro meses calendario de medidas de fuerza.
Aunque si se contaran solo los días hábiles, la cifra rozaría los seis meses
sin clases.
La estadística abarca los dos períodos completos de Daniel
Scioli como gobernador, y los dos primeros años de María Eugenia Vidal. En
2018, hasta el momento, hubo nueve medidas de fuerza (ocho paros convocados y
una retención de tareas a principios de julio, por retrasos en los pagos a raíz
de un problema del Banco Provincia). En tanto, mañana Suteba inicia una nueva
medida de 48 horas, respaldada por su central nacional, Ctera, como una forma
de esquivar la conciliación obligatoria dictada por el Gobierno bonaerense.
Durante el período analizado, el salario inicial para un
maestro de grado (el “salario testigo”, que representa a un docente con un solo
cargo, sin antigüedad) pasó de $ 1.450 a $ 12.500, el año pasado. El máximo
aumento se dio en 2015, cuando la administración de Daniel Scioli ofertó una suba
del 40%. Ese año electoral no se realizó ninguna medida de fuerza.
Casi un año perdido
Si se tiene en cuenta que ley marca un ciclo lectivo
obligatorio de 180 días, los paros en los últimos 10 años representan dos
tercios de un año escolar completo. Esto significa que si se tomara una
trayectoria educativa de 12 años (primaria y secundaria completa), un alumno
que empezó primer grado en 2008 se recibirá en 2019 habiendo perdido casi un
año de clases.
El período de mayor conflictividad sindical se inició en
2009, cuando se registraron 17 paros. La mayoría se produjo en el segundo
semestre, ante la negativa del Gobierno de dar un segundo aumento a partir de
octubre. Ese año, la suba había sido, en promedio, de $ 200.
Sin embargo, el año más crítico de todo el período fue 2014,
cuando se registraron 20 días de medidas de fuerza, 17 de las cuales ocurrieron
durante marzo, lo que prácticamente impidió el dictado de clases ese mes. El
año anterior, en 2013, hubo 19 paros, mientras que en 2012, al igual que el año
pasado y 2009, se produjeron 17. Como se dijo, 2015 fue el único desde la
incorporación de las negociaciones paritarias en que no se registró ninguna
medida de fuerza.
La cuestión salarial
Como señala el sitio Chequeado, los años de mayor
conflictividad docente se dieron en períodos en los que los aumentos de sueldo
perdían frente la inflación. Así, 2013 (19) y 2014 (20) fueron los años con
mayor cantidad de paros, y coincidieron con una caída del salario real. En
2015, en cambio, esa variable tuvo un aumento del 14%, y no hubo medidas.
Según esta publicación especializada, durante la primera
gobernación de Scioli los sueldos docentes consiguieron un aumento real de su
sueldo del 25%, aunque quedaron cuatro puntos por debajo del promedio nacional
(29%).
Durante el segundo mandato del exmotonauta, los docentes
lograron un aumento del 6%, mientras el promedio nacional sufrió una caída de
su salario real del 1%. En el primer año de mandato de María Eugenia Vidal, en
tanto, Chequeado registró una caída salarial del 5%.
Pese a este escenario, en 2018 se registró uno de los años
con menor cantidad de paros, si se tiene en cuenta la alta conflictividad y la
falta de acuerdos. De hecho, el actual conflicto va a convertirse en el más
prolongado de todos, puesto que ninguna administración había llegado a agosto
sin acordar con los gremios docentes. Si bien durante la gestión de Scioli hubo
paros en la segunda mitad del año, todos estuvieron relacionados con el reclamo
de reapertura de una paritaria que ya había cerrado antes.
Pese a los actuales tironeos entre los sindicatos y la
administración Vidal, la relación había empezado bien: en 2016 aceptaron un
34,6% tras una serie de reuniones, y el ciclo lectivo se inició sin medidas de
fuerza. Luego hubo seis paros en reclamo de una recomposición, que terminó otorgándose
al año siguiente. (DIB) JG