El titular de la Cámara de Entidades Prestadoras de Salud, Mario Lugones, aseguró este viernes que “el cliente de una entidad de medicina prepaga se seguirá atendiendo en el lugar donde lo hace siempre”, y destacó los resultados de la reunión que mantuvieron ayer con el ministro de Salud, Ginés González García, para avanzar en la coordinación entre el sector público y privado.
La aclaración de Lugones
surgió luego de que el jueves trascendiera la posibilidad de que el Gobierno
buscaría declarar al sistema de salud como servicio esencial para centralizar
la actividad y disponer de clínicas privadas si fuera necesario en el marco de
la emergencia por el coronavirus.
“Fue una reunión muy buena,
donde entramos preocupados por los trascendidos que había, pero nos fuimos muy
tranquilos, ya que se trataba de coordinar los esfuerzos entre el sector
público y privado de salud”, indicó Lugones a la radio online FutuRöck.
Luego de la polémica generada
por el posible DNU para centralizar los servicios, el ministro de Salud se
reunió con los representantes de Confeclisa, Acami, Adecra, Fecliba, Ademp y
distintas obras sociales y descartó avanzar en ese sentido: señaló que el
objetivo era trabajar “en la coordinación” entre el sector público y
privado para dar una respuesta integral ante el aumento de casos de coronavirus
que se espera para el mes de mayo.
En ese marco, las autoridades
nacionales se comprometieron a trabajar en conjunto algún instrumento a definir
que “declarará a todo el sistema de salud con fines públicos”, según
se informó oficialmente.
“Lo que se trata es de
coordinar. El cliente de la medicina prepaga podrá atenderse donde lo hace
siempre. Si en ese lugar no hay camas, irá a otro sanatorio”, manifestó
hoy Lugones.
Explicó asimismo que, durante
el encuentro, también se habló de los problemas de financiamiento del sector en
esta coyuntura planteada por la pandemia del coronavirus.
“El sistema privado de salud
no son solo las prepagas, sino también las obras sociales sindicales nacionales
y provinciales y el PAMI, y, al caer los aportes que hacen los trabajadores
para el sistema de salud, caerán los ingresos del sistema”, explicó el
representante de las empresas de medicina prepaga.
En este sentido, adelantó que
habrá nuevas reuniones entre las entidades prestadoras de salud y el gobierno
para buscar alternativas de financiamiento.
“En abril -aseguró- otro
problema que tenemos es que todo el sistema de cobro está más lento, ya que no
todo es digital, y no se va a poder cobrar en tiempo y forma”.
El representante de las
empresas de salud también indicó que, “al suspenderse la actividad y las
cirugías programadas, también hubo una caída de ingresos en muchos centros de
salud”.
Al referirse a las medidas
tomadas por el Estado, indicó que “el gobierno compró los pocos respiradores
que fabrica una empresa ubicada en Córdoba, y nosotros podemos comprar los que
se fabrican afuera, pero los precios se dispararon”.
“Antes de esta situación,
afuera un respirador valía 11.000 dólares y ahora piden 30.000 por la alta
demanda, sobre todo de Estados Unidos”, dijo. (DIB) MCH