En medio de la conciliación obligatoria que dictó la Provincia en el conflicto por el cierre de FATE, trabajadores de la fábrica volverán a movilizarse esta semana a la Legislatura bonaerense para buscar que se avance con una ley de “ocupación temporal” de la planta que cerró hace un mes.
FATE: trabajadores vuelven a La Plata para presionar por una ley de "ocupación temporal"
Los operarios despedidos volverán esta semana a tener encuentros con legisladores bonaerenses en busca de una solución al conflicto.
El Sindicato Único de Trabajadores del Neumático (Sutna), que el jueves pasado llegó hasta La Plata, buscará reunirse nuevamente con legisladores para ver la posibilidad cierta de que el cuerpo trate la ley de ocupación temporánea del establecimiento, a fin de impedir su desguace de la única empresa con capacidad para producir neumáticos de carga.
La ley en cuestión declara como “utilidad pública” la fábrica, por la que los trabajadores pretenden preservar la producción de neumáticos para camiones y colectivos, evitando el cierre de la única empresa del país que produce cubiertas estratégicas.
“Traemos un proyecto de ley que es parte de las soluciones que estamos colocando sobre la mesa para salir de una situación muy grave que es perder en el país la producción de neumáticos tanto para lo que es camión como colectivo y a la vez generar un caos social sacando a miles de familias a la calle”, dijo en diálogo con Agencia DIB el titular de Sutna, Alejandro Crespo.
La semana pasada los delegados se reunieron con diputados de los bloques de Unión por la Patria, UCR, el FIT y la Coalición Cívica. No fueron de la partida los representantes de La Libertad Avanza. Los diputados prometieron analizar el proyecto y recibirlos nuevamente en el miércoles 25. Asimismo, la idea del gremio es juntarse con el bloque de senadores de Unión por la Patria.
El inicio del conflicto de FATE
El conflicto estalló el 18 de febrero de 2026, cuando FATE anunció el cierre definitivo de su única planta, argumentando caída de ventas, apertura de importaciones y otros factores económicos. El gremio denunció desde el primer día un lockout patronal, ya que los operarios se presentaron a trabajar pero encontraron las puertas cerradas con candados y cadenas.
En las semanas siguientes se acumularon tensiones como el no pago de salarios durante períodos de conciliación (lo que llevó al Gobierno nacional a iniciar sumarios y aplicar multas a la empresa); permanencia de trabajadores en la planta desde fines de febrero; incidentes en marchas frente a la Secretaría de Trabajo, fracasos sucesivos en audiencias (incluidas prórrogas nacionales hasta mediados de marzo) y la revocación judicial de una orden de desalojo, que legitimó temporalmente la protesta.
Más allá del reclamo por los 920 despidos, se estima que más de la mitad de ellos ya cerraron alguna clase de acuerdo de desvinculación de la que hasta mediados de febrero pasado era la única fabricante nacional de neumáticos.
Fuente: Agencia DIB