jueves 23 de julio de 2026
23 de julio de 2026 - 12:45

Sin conspiraciones: las razones futbolísticas de la derrota de Argentina ante España

Las versiones sobre supuestos arreglos, presiones e internas crecieron con fuerza tras la derrota ante España, alimentadas por las redes sociales. La final del Mundial dejó una enseñanza incómoda pero inevitable: no siempre hay un misterio detrás de una derrota.

Todavía está fresco el Mundial, justo cuando la pelota comienza a rodar en el medio local, y las preguntas se repiten entre los hinchas de la Selección. ¿Por qué no pudimos contra España? ¿Por qué se mostró una postura conservadora, impropia de un equipo que llegaba a la instancia decisiva con 17 goles? ¿Por qué Lionel Messi, la gran figura y capitán, no gravitó? ¿Por qué se quemaron tres cambios por lesiones? ¿Por qué no entró Lautaro Martínez cuando se necesitaba alcanzar el empate? ¿Por qué Giuliano Simeone se acomodó el botín justo cuando Ferrán lo anticipó en el área para pegar el grito de la victoria?

La respuesta es futbolística, está claro. España fue superior. Argentina llegaba a esa instancia con el equipo agotado física y mentalmente producto del esfuerzo que significó vencer a Cabo Verde, Egipto, Suiza e Inglaterra, nada menos, con dos alargues entre partido y partido. Y no hay que olvidarse que hasta suelo norteamericano llegó con nueve jugadores cargados de molestias físicas, entre desgarros y esguinces. Ni el propio Lionel Scaloni pensaba que su seleccionado, por más que fuera el campeón del mundo vigente, iba a llegar tan lejos.

"Algo pasó", a contramano de la cordura

Pero no hay caso. A pesar de que aquellos que asistimos a las canchas todos los fines de semana -en calidad de hinchas o periodistas- no vimos nada fuera de un contexto deportivo, la sensación de que “algo pasó” se instaló a contramano de la cordura. Y mucho tuvieron que ver los conspiranoicos de las redes sociales.

Es muy fácil mentir, es muy difícil aceptar la verdad. Sería tentador caer en las especulaciones virtuales que indican que Gianni Infantino facilitó el campeonato de España porque la UEFA está enojada con el presidente de la FIFA por su intervención en la tarjeta roja de Folarin Balogun, delantero de Estados Unidos, a piaccere de Donald Trump. El mandamás de la Casa Blanca solicitó que anularan su suspensión a raíz de la dura falta que le cometió a Tarik Muharemovic, defensor de Bosnia-Herzegovina, y el atacante del Mónaco pudo enfrentar a Bélgica, otro rival europeo. El suizo que conduce la multinacional de la pelota necesita los votos de todas las asociaciones miembros.

Más especulaciones

Otra de las versiones que circuló tiene que ver con un “apriete” a los familiares de los jugadores y que los cracks de las grandes ligas europeas “fueron para atrás” para protegerlos. No se observó ningún sesgo de tensión de padres, hijos y hermanos cuando aterrizaron en el aeropuerto ministro Pestarini y dialogaron con la prensa. Entonces, fueron a buscar los likes de las cuentas de Instagram. Que la esposa de Nicolás Tagliafico le dio “me gusta” a una publicación de que algo había sucedido entretelones. Que Lautaro hizo lo propio en un posteo que le recriminaba a Scaloni no haberlo puesto en la final. Seguro que no estaba contento el Toro, ¿a quién le gusta calentar el banco?

¿Y por qué no le patearon una sola vez en 120 minutos a Unai Simón? Argentina estuvo dos veces en posibilidad de convertir, pero no logró rematar a puerta. Fue en el epílogo del tiempo suplementario, cuando desbordó Simeone y Pau Cubarsí cruzó justo cuando detrás aparecía Marcos Senesi para empujarla. Después, el propio hijo del Cholo encontró una pelota boyando desde un tiro de esquina de Messi y su remate se perdió por encima del travesaño.

Lo que no analizan los conspiranoicos es la cantidad de veces que le remataron entre los tres palos a España en todo el Mundial, apenas en 9 oportunidades producto de un tiro de Cabo Verde, uno de Arabia Saudita, 2 Portugal, 2 Bélgica y 3 Francia. Argentina y Uruguay no pudieron disparar “a puerta” como dicen los ibéricos. Unai Simón, por otro lado, consiguió el récord de imbatibilidad que ostentaba el italiano Walter Zenga desde el Mundial '90 con 650 minutos sin recibir un gol. Solo recibió uno y fue de los belgas.

“Son cosas que escuchamos y que decimos: ‘No puede ser que estén diciendo esto’. Sinceramente, no lo entendemos porque no ha pasado nada de eso. Al contrario, ha habido un equipo que te ha superado y listo, no hay que buscar más. Hay que hablar simplemente de fútbol, de lo que realmente ha pasado en el campo en cuanto a fútbol. Después, lo otro no suma", afirmó Roberto Ayala, ayudante de campo de Scaloni al respecto.

Scaloni: "No pasó nada"

El propio entrenador de la Selección, camino a Pujato e interceptado por la prensa a la salida del predio de Ezeiza, se sorprendió. “No utilizo redes. No pasó nada”, dijo. “No puedo creer que me estén preguntando eso”, lanzó, siempre respetuoso del trabajo de los colegas, muy a pesar de que transmitieron los interrogantes de las redes sociales.

La arenga de Messi “olvidémonos de todo, vamos a jugar” fue un recorte del que muchos quisieron agarrarse para explicar que “algo pasó”. Cuando se pasó completo, el camino por un largo túnel hasta el campo de juego en 3.36 segundos, quedó claro que apenas era parte de la charla motivacional del astro.

Se trata de asumir la derrota y entender que hubo un equipo que jugó mejor, que hizo las cosas bien y que el planteo del técnico que tantas alegrías nos dio, esta vez no resultó. Le guste a quién le guste. Es la única realidad. Creer o reventar, claro.

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