La situación del comercio en Pilar encendió luces de alarma. Desde la SCIPA (Sociedad de Comerciantes, Industriales, Propietarios y Afines) manifestaron su profunda preocupación ante el aumento sostenido de locales cerrados en distintos puntos del centro, un fenómeno que -según advierten- se viene intensificando desde comienzos de este año.
Pilar: crece el cierre de comercios y advierten por un escenario "alarmante"
Frente al panorama de “persianas bajas” de los comercios del centro la entidad que agrupa a industriales y comerciantes de Pilar alertó que la situación podría agravarse en los próximos meses.
El presidente de la entidad, Alfredo Ventura, describió al diario Resumen, de Pilar, un panorama inquietante tras recorridas recientes por el centro: "Hemos caminado siete cuadras y pudimos ver en ese trayecto más de diez comercios cerrados. Esto es preocupante y entendemos que es la punta del iceberg", afirmó.
Panorama preocupante en Pilar
Tras recorridas recientes por la zona céntrica, desde SCIPA señalaron que la cantidad de persianas bajas en pocas cuadras evidencia un deterioro que podría acentuarse si no se adoptan medidas.
El escenario responde a una combinación de factores. Por un lado, la retracción del consumo producto de la situación económica general impacta directamente en las ventas. A esto se suma el aumento de costos fijos, como alquileres, tarifas de servicios y la carga impositiva municipal, que dificultan la sostenibilidad de los negocios, especialmente para pequeños y medianos comerciantes.
En paralelo, se detecta un cambio en el comportamiento de los consumidores. Cada vez más vecinos optan por realizar compras fuera del distrito o a través de canales digitales, lo que reduce la circulación de dinero en el comercio local. Esta migración, que hasta hace poco no era significativa, comienza a sentirse con fuerza en el movimiento diario del centro.
El malestar también se expresa entre los propios vecinos. En redes sociales, usuarios reflejaron con crudeza la situación: "Alquileres carísimos, con ajustes cada tres meses; tasas municipales e impuestos altos; servicios caros. A eso se suma la baja del consumo: es imposible sostener los gastos si no hay ingresos. En Pilar, la falta de estacionamiento es un factor clave para no ir a comprar. No voy a caminar diez cuadras para dejar el auto en un estacionamiento; me voy a otro lado".
Vecinos alertaron que en promedio, hay un local vacío por cuadra en el centro pilarense. A los cierres de tiendas, panaderías, pinturerías, se sumaron en estas semanas el cese de una heladería en Tucumán y Chacabuco, el bar y heladería Barocca de Ituzaingó y Bolívar, y la hamburguesería El Desembarco, frente a la plaza 12 de Octubre.
Fuente Agencia DIB