Investigadores de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Nacional de La Plata descubrieron un parásito en el Lago del Bosque platense del que no había registro hasta hoy en ningún lugar del mundo.
La Plata: encuentran en el Lago del Bosque un parásito del que no había registro en el mundo
Según la Facultad de Veterinaria de la Universidad Nacional de La Plata, la nueva especie microscópica vive dentro de otro parásito que, a su vez, está en los peces.
Según se informó desde la unidad académica, la nueva especie microscópica vive dentro de otro parásito que, a su vez, se halla en los peces del lago. Se cree que podría tener un efecto positivo para la salud humana por reducir el potencial zoonótico de su huésped.
Se trata de un descubrimiento de un equipo multidisciplinario de investigadores del Laboratorio de Animales de Experimentación (LAE) de la Facultad junto a sus pares del Centro de Estudios Parasitológicos y de Vectores (Cepave). Ellos descubrieron esa una nueva especie de parásito microscópico nunca observado por la ciencia que vive dentro de otro parásito que, a su vez, infecta a peces de agua dulce.
El hallazgo ocurrió durante estudios realizados en el Lago del Bosque platense, donde los investigadores detectaron un fenómeno biológico poco frecuente: un hiperparásito, es decir, un parásito que parasita a otro parásito. La nueva especie fue denominada Glugea pygidiopsidis, un microsporidio que infecta metacercarias del parásito Pygidiopsis presentes en peces de agua dulce. Esta tríada ecológica es sumamente inusual de encontrar y conforma una especie de muñeca rusa (mamuschka) compuesta por un parásito, dentro de otro parásito, dentro de un pez.
Según se informó, el estudio se basó en un enfoque integrador que incluyó microscopía óptica, microscopía electrónica y análisis moleculares de ADN, lo que permitió confirmar que se trata de una especie nueva para la ciencia. Los resultados fueron publicados en la revista científica internacional Parasitology International.
Si bien aún resta estudiar con relación a este hallazgo, las primeras inferencias tienen como hipótesis ecológica que este microparásito podría llegar a funcionar como agente de control biológico, ya que regularía la proliferación del parásito en el que se aloja, el cual tiene potencial zoonótico (es decir, puede producir enfermedades que afectan a los humanos a través del contacto con los peces).
No todos los parásitos causan enfermedades. De hecho, los investigadores aseguran los ecosistemas de mucha biodiversidad indican que hay menor actividad antropogénica (fenómenos, procesos o materiales que son el resultado directo de las actividades humanas) y, por tanto, el ambiente está menos contaminado.
Este descubrimiento, que constituye el primer registro en Sudamérica de un microsporidio hiperparásito infectando metacercarias de trematodos en peces de agua dulce, puede resultar en múltiples hallazgos que deriven de futuras investigaciones aplicadas. Por ejemplo, el nuevo microorganismo podría ser usado como vacuna ecológica en el desarrollo de la piscicultura (cría, reproducción y cultivo racional de peces y otros organismos acuáticos en ambientes controlados).
Fuente: Agencia DIB